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L&S.- Siempre se ha sabido que hay una relación directa en el consumo elevado de frutas y verduras para mantener una buena salud cardiovascular; aunque no había sido establecido de forma científica mediante estudios. Ahora, se han publicados los resultados de EPIC (Estudio Prospectivo Europeo en Nutrición, Cáncer y Enfermedad Cardiovascular). Su publicación se puede leer en en la prestigiosa revista «European Heart Journal». Ahí queda eso demostrado con resultados contundentes. El estudio tenía como objetivo principal verificar la relación entre el consumo de alimentos de verduras y frutas; y la incidencia de las enfermedades cardiovasculares de tipo isquémico y de ictus.
Para llegar a sus conclusiones, los científicos se centraron en 2 grupos con personas de ambos sexos. Ambos grupos de alimentos tenían iguales antecedentes clínicos. Se llevó a cabo durante 8,4 años; tiempo durante el cual se sometieron a la observación y seguimiento en diferentes países de Europa (entre ellos, España). Un grupo debía consumir diariamente un mínimo 8 porciones (80 gr cada una) de frutas y verduras al día. El otro grupo una menor cantidad.
Una vez acabado el estudio se pudieron establecer unos resultados claros. Los participantes que no tenían antecedentes familiares de ictus o enfermedades isquémicas, mostraron una reducción de un 22% en el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular. Ese porcentaje en relación al grupo que consumía menores cantidades de frutas y verduras como alimentos y con los mismos antecedentes clínicos.
La conclusión fue la siguiente: por cada pieza de fruta de aproximadamente 80 gr al día se conseguía reducir el riesgo de accidente vascular en un 4% (acumulable).
En primer lugar, una dieta alta en frutas y verduras eleva las concentraciones de potasio y magnesio en la sangre. Esto equilibra los trastornos del ritmo cardíaco. Al mismo tiempo con la ingesta de vegetales crudo se reduce el sodio de la dieta. Sabemos que el sodio está asociado a la hipertensión arterial. Por otra parte; y esto es muy interesante, el alto aporte en antioxidantes podría jugar un importante rol protector frente a la enfermedad vascular isquémica. Además, el alto contenido en fibra de estos alimentos favorecen el tránsito intestinal. Eso hace que disminuyan los factores inflamatorios. También, ayuda a que el intestino no absorba tantas grasas. Si la dieta rica en frutas y también en verduras se completa con frutos secos repletos de ácidos grasos omega 3 y 6, se potencia el factor protector.
Cada día hay más evidencia de que una dieta rica en vegetales crudos es fundamental para la salud. Otorga al cuerpo una innegable protección ante las enfermedades cardiovasculares. Nuestros platos diarios están repletos de hortalizas frutas y verduras: tomates, patatas, cebollas, ajos, lechugas, zanahorias, etc. Alimentos que además de ser deliciosos, son una fuente de salud. Aportan micronutrientes y previenen de múltiples enfermedades, además de las cardiovasculares. No es en vano que las verduras y las frutas ocupan el segundo lugar en la pirámide de los alimentos.
Podemos seguir con las frutas, pero la lista de frutas y verduras es interminable. Lo cierto es que en la huerta tenemos toda una botica que deberíamos aprender a manejar para la integridad de nuestro cuerpo.
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