La anorgasmia masculina puede generar frustración, preocupación y tensión en la pareja cuando la dificultad para alcanzar el clímax se mantiene en el tiempo.
L&S.- La anorgasmia masculina es la dificultad persistente o recurrente para alcanzar el orgasmo, aunque exista deseo sexual, excitación y una estimulación suficiente. Puede ocurrir durante las relaciones sexuales, durante la masturbación o solamente en determinadas situaciones.
No debe confundirse con la disfunción eréctil. Un hombre puede tener una erección normal y, sin embargo, no conseguir llegar al clímax. Tampoco orgasmo y eyaculación son exactamente lo mismo: normalmente aparecen juntos, pero no siempre.
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El hombre puede sentir deseo y excitación, mantener una erección y disfrutar de la relación, pero no consigue culminarla o necesita una estimulación excesivamente prolongada. En algunos casos la eyaculación puede producirse con una sensación orgásmica muy débil.
Puede aparecer desde el inicio de la vida sexual, desarrollarse después de años sin problemas o presentarse únicamente con determinadas parejas, prácticas o circunstancias.
No existe una única causa y no siempre es un problema psicológico. Pueden intervenir factores emocionales, medicamentos, enfermedades o alteraciones neurológicas.
Son problemas relacionados, pero no exactamente iguales. En la eyaculación retardada el hombre tarda mucho en eyacular o no consigue hacerlo. En la anorgasmia, la dificultad principal está en alcanzar la sensación de orgasmo.
Por eso resulta importante saber si existe eyaculación, si el clímax se consigue mediante masturbación pero no con la pareja o si el problema apareció después de comenzar algún medicamento.
Sí, aunque depende de la causa. Si existe una enfermedad o un medicamento implicado, el médico valorará ese factor. No conviene suspender por cuenta propia un tratamiento, especialmente si se trata de antidepresivos.
Cuando predominan la ansiedad, los problemas de pareja, el miedo o la presión por “tener que llegar”, la terapia sexual o psicológica puede resultar útil.
La anorgasmia masculina tampoco significa falta de deseo, falta de atracción por la pareja ni un problema de masculinidad. En muchos casos mejora cuando se identifica correctamente qué está interfiriendo en la respuesta sexual.
Conviene consultar cuando la dificultad se mantiene durante un tiempo, provoca malestar personal o en la pareja, aparece de forma brusca después de una etapa normal o coincide con el comienzo de un medicamento o una enfermedad.
La anorgasmia femenina puede compartir algunos factores, aunque sus causas y tratamiento no tienen por qué ser los mismos.
Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual.
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.
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