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Tratamiento de la enfermedad de Peyronie: opciones, resultados y riesgos

L&S.- El tratamiento de la enfermedad de Peyronie no es igual para todos los hombres. La enfermedad puede encontrarse todavía en una fase activa, con dolor y cambios progresivos en la curvatura, o haber llegado a una fase estable. También puede producir desde una ligera deformidad que apenas interfiere en la vida sexual hasta una curvatura muy pronunciada que dificulta o incluso impide la penetración.

Por eso, antes de hablar de masajes, tracción, medicamentos o cirugía, hay que saber exactamente qué está ocurriendo, cuánto ha cambiado el pene y qué repercusión tiene sobre la erección y las relaciones sexuales.

Además, existe otro aspecto que no debería minusvalorarse. La enfermedad de Peyronie puede producir una enorme preocupación, vergüenza y angustia. Para algunos hombres la deformidad se convierte en un problema funcional serio y también en una fuente de ansiedad, pérdida de autoestima y dificultades de pareja.

Cómo se diagnostica la enfermedad de Peyronie

Contenidos

En muchos casos el diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración física. El urólogo puede palpar una placa o zona endurecida en el pene en estado de reposo y preguntar cuándo apareció, si ha aumentado y si existe dolor.

También puede medir la longitud del pene para comparar su evolución a lo largo del tiempo.

Fotografías de la erección

Es habitual que el especialista pida fotografías tomadas en casa durante una erección. Esto permite observar algo que puede pasar prácticamente desapercibido cuando el pene está flácido: el grado y dirección de la curvatura, una posible deformidad en reloj de arena, una hendidura lateral o una torsión compleja.

No debería dar vergüenza. Para un urólogo es una forma completamente normal de documentar una enfermedad.

Ecografía y estudio vascular

La ecografía puede ayudar a estudiar determinadas placas, calcificaciones y otros cambios de los tejidos.

Cuando además existen problemas de erección, puede realizarse una ecografía Doppler tras provocar farmacológicamente una erección. De este modo se estudia también cómo entra y sale la sangre del pene.

Sin embargo, la ecografía no es obligatoria en todos los pacientes. La historia clínica, la exploración y una correcta valoración de la deformidad proporcionan en muchos casos la información fundamental.

Fase activa y fase estable de la enfermedad de Peyronie: una diferencia fundamental

La enfermedad de Peyronie suele dividirse de manera práctica en dos etapas.

Fase activa

Durante la fase activa puede haber dolor y la deformidad todavía puede cambiar. La curvatura puede aumentar, aparecer nuevas zonas de estrechamiento o modificarse la placa.

En esta etapa se utilizan principalmente tratamientos conservadores destinados a controlar los síntomas y, cuando sea posible, limitar la progresión de la enfermedad.

Fase estable

Con el paso del tiempo, el dolor suele disminuir y la forma del pene deja de modificarse de manera apreciable.

La estabilidad es especialmente importante cuando se está planteando una intervención quirúrgica. Las guías europeas recomiendan operar cuando la enfermedad está estable y la deformidad compromete realmente las relaciones sexuales. :contentReference[oaicite:2]{index=2}

¿Todos los hombres con la enfermedad de Peyronie necesitan tratamiento?

No necesariamente.

Si la curvatura es pequeña, no empeora, la erección es satisfactoria y el hombre puede mantener relaciones sin dolor significativo, puede optarse por una actitud de observación y seguimiento.

En cambio, cuando la deformidad progresa, aparece dolor importante, disminuye la rigidez o la penetración empieza a resultar difícil, sí tiene sentido valorar diferentes opciones terapéuticas.

Tratamiento del dolor durante la fase activa de la enfermedad de Peyronie

Los antiinflamatorios no esteroideos pueden utilizarse para aliviar el dolor durante la fase aguda cuando no existen contraindicaciones.

Las ondas de choque extracorpóreas también se han estudiado. Los ensayos muestran que pueden reducir el dolor, pero no han demostrado de manera convincente que reduzcan la placa o enderecen el pene. Por este motivo no se recomiendan con el objetivo principal de corregir la curvatura. :contentReference[oaicite:3]{index=3}

Tracción peneana: una de las opciones conservadoras con más evidencia

La terapia de tracción peneana utiliza dispositivos que mantienen el pene sometido a una tensión mecánica controlada durante un periodo determinado.

La idea consiste en favorecer lentamente la remodelación del tejido mediante una fuerza mantenida. A diferencia de muchas de las prácticas tradicionales que se han utilizado durante años, la tracción dispone actualmente de estudios clínicos controlados.

En un ensayo aleatorizado con 110 hombres, utilizar un dispositivo entre 30 y 90 minutos al día durante tres meses produjo una reducción media de la curvatura de unos 11,7 grados frente al grupo control y un aumento aproximado de 1,5 cm de longitud. La mayoría de los efectos adversos fueron leves y transitorios. :contentReference[oaicite:4]{index=4}

Esto no significa que todos los dispositivos produzcan el mismo resultado ni que todos los hombres respondan igual. La adherencia, el tipo de deformidad y el dispositivo utilizado son importantes.

Las guías europeas permiten ofrecer tanto dispositivos de tracción como de vacío para reducir la deformidad o como parte de un tratamiento combinado, aunque advierten de que todavía existen limitaciones en la evidencia disponible. :contentReference[oaicite:5]{index=5}

¿Pueden utilizarse bombas de vacío?

Los dispositivos de vacío se utilizan habitualmente para favorecer la erección, pero también se han estudiado como parte del tratamiento mecánico de Peyronie.

El vacío produce expansión de los cuerpos cavernosos y un estímulo mecánico sobre los tejidos. Existen estudios con resultados favorables, aunque la calidad de la evidencia es menor que la necesaria para afirmar que por sí solos corrigen la enfermedad.

Pueden formar parte de un programa conservador, especialmente cuando además existe dificultad eréctil.

Masajes y ejercicios manuales para tratar la enfermedad de Peyronie

Los masajes fueron durante muchos años una de las opciones que más interés despertaron entre los lectores de Línea y Salud.

El antiguo protocolo incluía calentamiento local y maniobras suaves y progresivas sobre el pene, en ocasiones acompañadas de aceites y complementos nutricionales. A lo largo del tiempo llegaron testimonios de hombres que comunicaban una evolución lentamente favorable.

Hay que distinguir, sin embargo, entre esa experiencia observacional y la evidencia clínica.

Actualmente sí sabemos que una aplicación mecánica controlada mediante dispositivos de tracción puede modificar progresivamente determinados tejidos. Eso proporciona una base biológica razonable para estudiar el remodelado mecánico.

Pero no podemos afirmar que doblar o masajear manualmente el pene produzca exactamente el mismo efecto que un dispositivo médico de tracción.

Tampoco sería prudente realizar maniobras dolorosas o forzar una deformidad, especialmente durante una fase inflamatoria, porque podrían producirse nuevos microtraumatismos.

La experiencia histórica de Línea y Salud con la enfermedad de Peyronie

Durante años, Línea y Salud mantuvo contacto directo con numerosos hombres que consultaban por enfermedad de Peyronie.

La gravedad era muy variable. Algunos presentaban una pequeña curvatura, mientras que otros describían deformidades muy acusadas, incluso con más de una torsión, pérdida importante de longitud o imposibilidad para realizar la penetración.

En aquel periodo se utilizó un abordaje combinado que incluía masaje local, aceite de crisálida diluido y suplementos destinados a apoyar la función vascular, entre ellos preparados con ViNitrox.

Los cambios que comunicaban algunos usuarios eran lentos. No se hablaba de una corrección inmediata, sino de mejoras progresivas observadas tras semanas o meses de constancia.

Esta experiencia forma parte de la historia de Línea y Salud, pero debe describirse con precisión: se trata de experiencia observacional y seguimiento de usuarios, no de un ensayo clínico controlado.

No permite demostrar que esa combinación cure Peyronie, aunque sí constituye una casuística histórica que merece conservarse y diferenciarse claramente de la evidencia científica formal.

Aceite de crisálida y otros aceites utilizados en los masajes

El aceite de crisálida se utilizaba diluido para facilitar el masaje prolongado sobre el pene.

También se utilizaron otros aceites ricos en sustancias antioxidantes, como el aceite de argán.

Desde el punto de vista científico, no existen pruebas suficientes para afirmar que un aceite aplicado sobre la piel llegue hasta la túnica albugínea en una concentración capaz de eliminar una placa de Peyronie.

Eso no invalida su utilidad cosmética como medio para facilitar el masaje, pero sí obliga a separar esa función de un verdadero efecto antifibrótico demostrado.

Vitamina E y otros suplementos

La vitamina E se utilizó durante décadas porque el estrés oxidativo y la fibrosis participan en la enfermedad y, teóricamente, un antioxidante podía resultar útil.

Sin embargo, los ensayos realizados no han demostrado una eficacia suficiente como para recomendar vitamina E oral como tratamiento estándar de Peyronie.

Algo parecido ocurre con otros tratamientos orales que se han utilizado a lo largo de los años, como pentoxifilina, colchicina, tamoxifeno o carnitina. Existen estudios, hipótesis biológicas y resultados preliminares diversos, pero no hay un medicamento oral que haya demostrado de forma consistente que elimine la placa y corrija la curvatura.

Cuando además existe disfunción eréctil, los inhibidores de la PDE5, como sildenafilo o tadalafilo, pueden utilizarse para mejorar la función eréctil. No deben confundirse con medicamentos capaces de eliminar la fibrosis.

Tratamientos para la enfermedad de Peyronie mediante inyecciones en la placa

Administrar el medicamento directamente dentro de la placa permite alcanzar el tejido enfermo sin depender de que una sustancia oral llegue hasta él en una concentración suficiente.

Colagenasa de Clostridium histolyticum

La colagenasa ha sido uno de los tratamientos intralesionales mejor estudiados. Actúa degradando parte del colágeno que constituye la placa y puede combinarse con maniobras de modelado o tracción.

Las guías europeas la consideran una opción establecida para determinados hombres con curvaturas dorsales o laterales superiores a 30 grados que solicitan tratamiento no quirúrgico. 

Su disponibilidad comercial varía según el país, por lo que no siempre puede utilizarse aunque exista indicación médica.

Interferón

Las inyecciones intralesionales de interferón alfa-2b también han mostrado posibles mejoras en curvatura, placa y dolor en algunos estudios.

Verapamilo

El verapamilo se ha utilizado durante muchos años mediante inyección dentro de la placa. Los resultados son, sin embargo, contradictorios y las guías consideran que la evidencia es limitada.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico intralesional también se está utilizando y estudiando, especialmente durante la fase activa. Existen señales de posible mejoría del dolor y de la curvatura, aunque los datos todavía son limitados.

¿Cuándo se plantea la cirugía de Peyronie?

La cirugía tiene un objetivo muy concreto: corregir una deformidad que impide o dificulta seriamente las relaciones sexuales.

No suele realizarse cuando la enfermedad todavía está cambiando.

Las guías europeas recomiendan que la enfermedad esté estable durante varios meses y que la deformidad produzca una verdadera limitación funcional antes de plantear la intervención. 

No es correcto afirmar que los urólogos estén en general en contra de operar Peyronie. Cuando está bien indicada, la cirugía es el tratamiento con mayor capacidad para corregir una deformidad importante.

Pero tampoco debe presentarse como una intervención trivial. La elección de la técnica y una explicación realista de lo que puede obtenerse son fundamentales.

Cirugía de la enfermedad de Peyronie: resultados, riesgos y recuperación

La cirugía puede conseguir un pene suficientemente recto para recuperar la penetración, pero ningún procedimiento está completamente libre de consecuencias.

Entre los posibles problemas se encuentran el acortamiento del pene, persistencia o recurrencia de cierta curvatura, alteraciones de sensibilidad y empeoramiento de la función eréctil. El riesgo depende mucho de la técnica utilizada, del estado de las erecciones antes de la operación y de la complejidad de la deformidad.

Precisamente por eso las guías aconsejan valorar antes de operar la longitud del pene, el grado de curvatura, la calidad de la erección y las expectativas del paciente. :contentReference[oaicite:9]{index=9}

La experiencia histórica de Línea y Salud también mostró que los resultados podían ser muy diferentes de una persona a otra.

Entre los testimonios recibidos hubo hombres satisfechos, pero también casos muy difíciles. En uno de ellos, recordado personalmente por la dirección de Línea y Salud, un hombre que había sido operado de Peyronie seguía años después profundamente afectado por un importante acortamiento del pene y una función sexual muy limitada.

Ese caso individual no demuestra que ese sea el resultado habitual de la cirugía. Sí ilustra, sin embargo, por qué es esencial que el hombre conozca previamente los posibles riesgos y pregunte qué puede ocurrir con la longitud, la rigidez y la sensibilidad después de la intervención.

También explica por qué las búsquedas sobre “cirugía de Peyronie antes y después”, “riesgos” o “recuperación” son importantes: el paciente no quiere saber únicamente si pueden enderezarle el pene. Quiere saber cómo puede quedar después y qué función conservará.

Plicatura y técnica de Nesbit

Las técnicas de plicatura actúan sobre el lado contrario a la placa para reducir la diferencia de longitud entre ambos lados del pene.

La técnica de Nesbit y sus variantes pueden conseguir un alto grado de enderezamiento cuando la función eréctil es buena y la deformidad es adecuada para este tipo de intervención.

Su principal inconveniente es el posible acortamiento, porque para corregir la curvatura se acorta el lado más largo.

Por eso la longitud inicial del pene y el grado de deformidad deben formar parte de la decisión.

Incisión de la placa e injerto

Cuando la curvatura es muy pronunciada, existe una deformidad compleja o se pretende evitar un acortamiento excesivo, pueden utilizarse técnicas de incisión o apertura de la zona afectada y colocación de un injerto.

Estas intervenciones conservan mejor la longitud en determinados casos, pero son técnicamente más complejas y pueden presentar un mayor riesgo de deterioro de la función eréctil que una plicatura.

Por esa razón no existe una técnica quirúrgica universalmente mejor para todos los hombres.

Prótesis de pene

Cuando Peyronie se acompaña de una disfunción eréctil importante que no responde a los tratamientos habituales, puede plantearse la colocación de una prótesis peneana.

La prótesis aporta rigidez y, durante la misma intervención, pueden realizarse maniobras adicionales de modelado, plicatura o incisión si persiste una deformidad significativa. La guía de la American Urological Association contempla expresamente estas técnicas complementarias. :contentReference[oaicite:10]{index=10}

Si un hombre conserva una erección funcional, la prótesis no suele ser la primera opción simplemente por existir una curvatura.

¿La cirugía de la enfermedad de Peyronie causa impotencia?

No necesariamente, pero la posibilidad existe y debe explicarse.

El riesgo depende de la función eréctil previa, de la edad, del estado vascular y del tipo de cirugía.

Las técnicas de plicatura suelen implicar más riesgo de acortamiento y menos agresión sobre los mecanismos de la erección, mientras que las técnicas de incisión e injerto pueden preservar mejor la longitud en determinadas situaciones, pero presentan mayor preocupación por el deterioro eréctil.

Por eso una buena cirugía de Peyronie no consiste simplemente en “enderezar”. Consiste en elegir la técnica que mejor equilibre forma, longitud y función para ese paciente concreto.

¿Qué ocurre después de la cirugía?

La recuperación depende de la intervención realizada.

Durante las primeras semanas pueden existir inflamación, molestias y cambios en la sensibilidad. El especialista indicará cuándo pueden reiniciarse las relaciones sexuales y si es conveniente realizar tracción u otras medidas durante la recuperación.

También es importante comprender que el objetivo quirúrgico no siempre es conseguir un pene matemáticamente recto. En muchos casos se considera un buen resultado conseguir una forma funcional que permita mantener relaciones sexuales satisfactoriamente.

Tratamientos experimentales de la enfermedad de Peyronie y nuevas líneas de investigación

Continúan estudiándose diferentes maneras de actuar sobre la fibrosis.

Entre ellas aparecen combinaciones de tratamientos intralesionales y tracción, plasma rico en plaquetas y otras estrategias regenerativas o antifibróticas.

Algunas muestran resultados preliminares prometedores, pero todavía no existe evidencia suficientemente sólida para considerarlas tratamiento estándar.

La prudencia aquí es importante: que una técnica sea novedosa o tenga una explicación biológica interesante no significa todavía que haya demostrado eficacia clínica.

Enfermedad de Peyronie: el impacto psicológico también necesita tratamiento

Peyronie no afecta solamente a la forma del pene.

Una revisión reciente encontró que los estudios basados en cuestionarios describían depresión moderada o grave en aproximadamente el 24-48 % de los hombres estudiados, aunque los autores advierten de limitaciones importantes y no permiten establecer una relación causal directa. :contentReference[oaicite:11]{index=11}

Un trabajo publicado en 2026 sobre 603 pacientes con enfermedad activa encontró además niveles muy elevados de ansiedad y malestar entre quienes acudían a una clínica especializada. :contentReference[oaicite:12]{index=12}

La vergüenza, el miedo a enseñar la deformidad, la pérdida de confianza sexual y la dificultad para explicar el problema a la pareja pueden hacer que algunos hombres sufran durante mucho tiempo antes de consultar.

No debería ser así.ra

Una enfermedad del pene no dice nada sobre la masculinidad de quien la padece. Para un urólogo es una consulta médica habitual, igual que cualquier otro problema anatómico o funcional.

Hablar con la pareja tambiaén forma parte del tratamiento

El silencio puede hacer que la pareja interprete erróneamente la reducción de las relaciones sexuales como pérdida de deseo, rechazo o distancia emocional.

Explicar qué ocurre y qué molestias existen puede evitar muchos malentendidos.

Cuando el problema provoca ansiedad intensa, depresión, evitación de las relaciones o conflicto de pareja, la ayuda de un psicólogo o sexólogo puede ser tan razonable como tratar cualquier otro aspecto de la enfermedad.

Los estudios llevan años mostrando que Peyronie puede afectar de forma importante al bienestar emocional, la autoestima y las relaciones. :contentReference[oaicite:13]{index=13}

Entonces, ¿cuál es el mejor tratamiento  para la enfermedad de Peyronie?

No existe una respuesta única.

Una enfermedad leve y estable puede no necesitar intervención. Durante la fase activa puede ser razonable controlar el dolor y valorar tratamientos conservadores. La tracción dispone de evidencia cada vez más interesante y puede utilizarse sola o combinada con otras terapias.

Algunos tratamientos intralesionales pueden ser útiles en pacientes seleccionados. Y cuando la enfermedad está estable y la deformidad impide mantener relaciones sexuales, la cirugía puede ofrecer una corrección importante.

La mejor decisión depende de algo muy concreto: qué problema tiene ese hombre, qué espera recuperar y qué riesgos está dispuesto a asumir.

Y en Peyronie esa conversación merece hacerse sin prisas y sin vergüenza.

Referencias

La información de este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye la valoración individual de un urólogo. La elección del tratamiento depende de la fase de la enfermedad, la deformidad, la función eréctil y las circunstancias de cada paciente.

Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.

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Beatriz Puente

- Posgrado en Nutrición Humana por la Universidad Juan Carlos 1º y por el Colegio de Nutricionistas de Madrid Experta en Nutrición aplicada a la salud por la Universidad de Almería (UAL). - Diplomada en Medicina Ortomolecular y diplomada en Nutrición deportiva por la UAL. - Redactora especializada en artículos de salud desde 2009 en diversos medios

Ver comentarios

  • ME INTERESA MUCHO SABER COMO COMPRAR EL FARMACO PARA ELIMINAR O REDUCIR LA CURVATURA DE MI.PENE.
    AQUI EN EEUU PIDEN RECETA MEDICA.
    COMO O DONDE PUEDO COMPRAR???
    AYUDENME POR FAVOR!!!

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