La piel seca necesita limpieza suave, hidratación regular y productos que ayuden a reforzar la barrera cutánea.
L&S.- Tener la piel seca no significa simplemente que falte agua o que estemos bebiendo poco. La sequedad aparece cuando la capa más externa de la piel pierde parte de su capacidad para retener agua y mantener intacta su barrera protectora. Entonces puede sentirse tirante, áspera, apagada, presentar pequeñas escamas e incluso picar o agrietarse.
Algunas personas tienen una tendencia natural a la sequedad, pero también influyen la edad, el frío, el viento, la calefacción, el aire acondicionado, las duchas muy calientes, determinados jabones, tratamientos cosméticos y algunas enfermedades. Por eso cuidar una piel seca consiste, sobre todo, en evitar que siga perdiendo agua y ayudar a restaurar su barrera.
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La piel seca, también denominada xerosis, aparece cuando el estrato córneo —la capa más externa de la epidermis— contiene menos agua y lípidos de los necesarios para funcionar correctamente.
Esta capa está formada por células rodeadas de una matriz rica en lípidos. Una comparación sencilla sería imaginar pequeños ladrillos unidos por un cemento. Cuando ese “cemento” pierde parte de sus lípidos o se altera, aumenta la pérdida de agua y aparecen sequedad, descamación y sensibilidad.
DermNet explica que la sequedad cutánea se relaciona precisamente con alteraciones de la función barrera del estrato córneo y con una reducción de sus lípidos. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque se vuelve especialmente frecuente con el paso de los años.
Estos dos términos suelen utilizarse como sinónimos, pero conviene diferenciarlos.
La piel seca es un tipo o estado cutáneo caracterizado por una menor cantidad de lípidos y una barrera que retiene peor el agua. Una piel deshidratada describe principalmente un déficit de agua en la capa superficial y puede aparecer incluso en una piel grasa.
Por eso una persona puede tener brillo y grasa en determinadas zonas del rostro y, al mismo tiempo, notar tirantez o descamación.
Hay numerosas causas y a menudo se combinan varias.
Según DermNet, la xerosis también puede aparecer asociada a situaciones como hipotiroidismo, enfermedad renal crónica, pérdida importante de peso o determinados tratamientos farmacológicos.
Con los años disminuyen progresivamente algunos componentes que ayudan a mantener la barrera cutánea. Por eso es muy frecuente que una persona que nunca necesitó crema corporal empiece a notar tirantez en piernas, brazos, manos o rostro.
La Academia Americana de Dermatología señala que la sequedad es especialmente frecuente en edades avanzadas y recomienda utilizar limpiadores suaves, duchas cortas y cremas o ungüentos sin perfume aplicados inmediatamente después del baño.
Una rutina eficaz no necesita veinte productos. En muchos casos funciona mejor una estrategia sencilla y constante: limpieza suave, hidratación inmediata, evitar agresiones innecesarias y proteger la piel del sol y del clima.
El agua muy caliente y las duchas largas eliminan parte de los lípidos protectores de la superficie cutánea.
La American Academy of Dermatology recomienda limitar baños y duchas aproximadamente a 5-10 minutos y utilizar agua templada en lugar de muy caliente.
Al terminar, es mejor secarse mediante pequeños toques con la toalla, sin frotar con energía.
Este pequeño gesto puede ser más importante que cambiar continuamente de crema.
Después del baño queda agua en las capas superficiales. Aplicar una crema o ungüento mientras la piel conserva algo de humedad ayuda a disminuir su evaporación.
La AAD recomienda aplicar el hidratante inmediatamente después del baño, de lavarse las manos y siempre que la piel vuelva a sentirse seca.
Para una piel realmente seca, una loción ligera puede quedarse corta. Las cremas contienen una proporción mayor de componentes grasos y los ungüentos u ointments son todavía más oclusivos.
La Academia Americana de Dermatología señala que, para xerosis, las cremas y ungüentos suelen ser más eficaces que las lociones.
Una piel ligeramente seca puede encontrarse cómoda con una crema. Si existe sequedad intensa, grietas o descamación, puede necesitarse una fórmula más rica.
No existe un único ingrediente imprescindible. Las mejores fórmulas suelen combinar sustancias con funciones diferentes.
Atraen y retienen agua en la capa superficial. Entre ellos se encuentran:
Suavizan la superficie y rellenan parcialmente los espacios entre células. Pueden incluir aceites, mantecas, escualano o determinados alcoholes grasos.
Forman una película que reduce la evaporación del agua. Entre los más eficaces se encuentran petrolato, aceite mineral y dimeticona.
Las ceramidas forman parte naturalmente de la barrera cutánea y se incluyen en muchas formulaciones destinadas a piel seca o sensible.
La AAD menciona entre los ingredientes útiles glicerina, ácido hialurónico, dimeticona, lanolina, aceite mineral, petrolato, manteca de karité y aceite de jojoba.
Pueden ser útiles como emolientes y para disminuir la pérdida de agua, pero no todos los aceites tienen el mismo comportamiento ni sustituyen siempre a una crema completa.
Una estrategia práctica es aplicar unas gotas sobre piel ligeramente húmeda o utilizarlas encima de una crema cuando se necesita más oclusión.
Puede ampliar información sobre dos aceites habituales en cosmética en nuestros artículos sobre aceite de almendras dulces y aceite de jojoba.
No es necesario buscar un jabón que produzca muchísima espuma. De hecho, algunos limpiadores muy detergentes pueden aumentar la tirantez.
Conviene elegir limpiadores suaves, preferentemente sin perfume, y utilizar producto únicamente donde realmente sea necesario.
La AAD recomienda especialmente fórmulas etiquetadas como fragrance-free. “Sin perfume” no siempre es exactamente lo mismo que “sin olor”, porque algunos productos utilizan sustancias para neutralizar aromas que también pueden irritar una piel sensible.
No necesariamente. En una persona con piel seca puede bastar con limpiar con producto las zonas que realmente acumulan sudor, grasa o suciedad, como axilas, ingles y pies, y utilizar agua en otras zonas cuando no exista necesidad de una limpieza más intensa.
Esto puede ayudar a conservar parte de los lípidos protectores naturales.
En el rostro conviene evitar rutinas agresivas. Limpiar mañana y noche con productos potentes, utilizar tónicos alcohólicos, exfoliar continuamente y después intentar compensarlo con una crema muy rica puede acabar empeorando el problema.
Una rutina básica podría consistir en:
La sequedad deteriora la función barrera y puede hacer que sustancias que antes no molestaban comiencen a producir escozor o picor.
En ese momento conviene simplificar la rutina y retirar temporalmente perfumes, exfoliantes, alcoholes irritantes y otros activos agresivos.
Una piel seca no necesita demostrar resistencia a todo lo que tenemos en el cuarto de baño.
No siempre, y desde luego no como rutina obligatoria.
Cuando vemos pequeñas escamas podemos sentir la tentación de eliminarlas mediante exfoliación, pero si la barrera ya está dañada, frotar o utilizar ácidos con demasiada frecuencia puede empeorarla.
La AAD advierte precisamente de que exfoliar una piel seca y descamada puede eliminar todavía más de sus aceites protectores.
Primero debería intentarse restaurar la hidratación y la barrera.
Una descamación leve puede acompañar a la xerosis común. Sin embargo, una piel que presenta placas persistentes, mucho picor, inflamación o escamas localizadas puede tener otra causa.
Entre las posibilidades se encuentran dermatitis atópica, dermatitis de contacto, psoriasis o determinadas infecciones.
Cuando el problema no mejora con cuidados básicos conviene consultar en lugar de seguir cambiando cosméticos.
Mantener una hidratación corporal normal es necesario para la salud, pero beber cantidades excesivas de agua no repara directamente una barrera cutánea seca.
Si una persona está realmente deshidratada, corregir esa deshidratación es importante. Pero en alguien que bebe con normalidad, pasar de una ingesta adecuada a beber litros adicionales no sustituye a una crema hidratante ni corrige una xerosis.
Por eso no es necesario obligarse a beber “ocho vasos” exclusivamente para tratar la piel seca.
Una dieta suficiente y variada contribuye a la salud general de la piel. Proteínas, ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales son necesarios para el mantenimiento normal de los tejidos.
Eso es diferente de afirmar que zumos de vegetales, dietas “detox”, suplementos antioxidantes o probióticos sean tratamientos específicos para la piel seca.
Una persona sana que consume una dieta equilibrada normalmente no necesita suplementos simplemente porque tenga xerosis.
Los ácidos grasos esenciales forman parte de procesos necesarios para la función normal de la piel, y una deficiencia nutricional grave puede manifestarse con alteraciones cutáneas.
Sin embargo, en la mayoría de las personas con piel seca la causa no es una carencia de omega 3. Por eso no consideramos los suplementos de aceite de pescado un tratamiento rutinario para la xerosis.
Puede consultar información general sobre ácidos grasos omega 3.
La relación entre microbiota, sistema inmunitario y piel es un campo interesante de investigación, pero eso no significa que tomar probióticos sea un tratamiento demostrado para la piel seca común.
Una cosa es que exista investigación sobre microbiota y enfermedades cutáneas y otra muy distinta recomendar suplementos para cualquier persona con sequedad.
Una piel seca necesita protección frente a radiación ultravioleta igual que cualquier otra. Además, la exposición solar acumulada contribuye al envejecimiento cutáneo y puede empeorar la función de la barrera.
Conviene utilizar un protector de amplio espectro con SPF adecuado y elegir una textura suficientemente cómoda como para aplicarlo en cantidad suficiente.
Puede ampliar información en nuestro artículo sobre protectores solares.
Las manos sufren especialmente por agua, detergentes, geles hidroalcohólicos y lavado frecuente.
Puede resultar útil aplicar una crema espesa después de cada lavado y utilizar guantes cuando se manipulen detergentes o se realicen tareas domésticas con agua durante mucho tiempo.
Por la noche, una capa más abundante de crema o ungüento puede resultar especialmente útil.
Las piernas, especialmente las espinillas, suelen secarse con facilidad y pueden adquirir un aspecto blanquecino o escamoso.
Las duchas calientes y la falta de hidratación después del baño suelen empeorarlo. Aplicar una crema rica inmediatamente después de ducharse suele mejorar mucho este tipo de sequedad.
Los cambios hormonales y el estiramiento de la piel pueden modificar su sensación y aumentar el picor o la sequedad en algunas mujeres.
Las cremas hidratantes sencillas suelen ser una opción segura, pero un picor intenso y generalizado durante el embarazo merece valoración médica, porque no siempre se explica simplemente por piel seca.
La disminución de estrógenos puede modificar la cantidad de lípidos, agua y colágeno de la piel. Por eso muchas mujeres observan mayor sequedad después de la menopausia.
En esta etapa suele cobrar todavía más importancia una hidratación regular con productos ricos y una fotoprotección adecuada.
No existe una lista universal, pero cuando la barrera está alterada conviene ser especialmente prudente con:
Esto no significa que todos sean “malos”. Significa que una piel irritada puede tolerarlos peor y que quizá sea necesario retirarlos hasta que la barrera se recupere.
Más que buscar una marca concreta, interesa mirar la formulación.
Una buena crema para piel seca puede combinar, por ejemplo, glicerina + ceramidas + un emoliente + un componente oclusivo. Si existe mucha sequedad pueden resultar útiles ingredientes como urea o petrolato.
Lo importante es que sea agradable, no produzca irritación y permita aplicarla todos los días.
No necesariamente. Un sérum puede aportar humectantes o determinados activos, pero no sustituye automáticamente a la crema.
Algunos sérums con ácido hialurónico o glicerina pueden utilizarse bajo un hidratante, pero si el presupuesto o la rutina son sencillos, una buena crema puede ser suficiente.
Puede consultar nuestro artículo sobre sérum, sueros y cremas.
No necesariamente. Un producto natural puede contener sustancias irritantes y una formulación sintética puede resultar perfectamente adecuada para una piel seca o sensible.
Lo importante es la fórmula completa, la concentración de cada ingrediente y la tolerancia individual.
Sobre este tema puede consultar qué significa realmente cosmética natural.
La sequedad común suele mejorar con una rutina adecuada. Conviene consultar si:
Si hubiera que reducir todos estos consejos a una rutina práctica, sería ésta:
Una piel seca no suele necesitar una colección interminable de cosméticos. Necesita que dejemos de retirar continuamente los lípidos que la protegen y que ayudemos a reconstruir su barrera.
Duchas menos calientes, un limpiador suave, una crema suficientemente rica y constancia pueden conseguir bastante más que una sucesión de mascarillas, exfoliaciones y suplementos.
Y cuando la sequedad persiste pese a hacerlo bien, quizá sea el momento de dejar de buscar otra crema y preguntarse si existe una causa dermatológica o médica detrás.
Puede deberse a predisposición genética, edad, clima, duchas calientes, limpiadores agresivos, algunos medicamentos o determinadas enfermedades.
Las cremas y ungüentos suelen retener mejor el agua que las lociones ligeras.
Glicerina, ceramidas, ácido hialurónico, urea, dimeticona, petrolato y determinados aceites o mantecas pueden resultar útiles dependiendo de la formulación.
Hay que mantener una hidratación normal, pero beber agua en exceso no soluciona por sí solo una piel seca.
No necesariamente. Si la piel está irritada o descamada, exfoliar puede empeorar la alteración de la barrera.
Sí. Producción de grasa y contenido de agua no son exactamente lo mismo.
Cuando la sequedad es intensa, aparece de repente, produce grietas o sangrado, se acompaña de inflamación o no mejora con cuidados adecuados.
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Parece genial
tengo una piel muy delicada y voy a tener que irme mentalizando de aplicar algunos consejos que salen aqui.