El síndrome de ovario poliquístico pasa a denominarse PMOS para reflejar mejor su dimensión hormonal, metabólica y ovárica.
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El síndrome de ovario poliquístico, conocido durante décadas como SOP o SOPQ, ha cambiado oficialmente de nombre. Desde mayo de 2026, el consenso internacional recomienda llamarlo síndrome ovárico metabólico poliendocrino o PMOS, por sus siglas en inglés (Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome).
El cambio no es un simple detalle terminológico. El antiguo nombre hacía pensar que esta condición consistía en tener múltiples quistes en los ovarios, cuando en realidad se trata de un trastorno endocrino y metabólico mucho más amplio.
Durante un tiempo convivirán ambas denominaciones. Por eso en este artículo utilizaremos PMOS/SOP, para que resulte fácil reconocer la enfermedad tanto por su nuevo nombre como por el tradicional.
En mayo de 2026, un consenso internacional decidió sustituir el término síndrome de ovario poliquístico (SOP/PCOS) por síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS).
La nueva denominación intenta describir mejor lo que realmente ocurre:
La guía internacional publicada previamente en 2023 mantiene sus recomendaciones clínicas, pero desde 2026 ha actualizado la terminología a PMOS. La adopción del nuevo nombre será progresiva.
No exactamente. Esta es una de las grandes razones del cambio de nombre.
En una ecografía pueden observarse numerosos folículos pequeños en los ovarios. Estos folículos contienen óvulos inmaduros y algunos pueden quedar detenidos en su desarrollo antes de llegar a ovular.
Por tanto, tener PMOS/SOP no equivale a tener quistes ováricos en el sentido habitual del término.
Además, una mujer puede cumplir los criterios diagnósticos del síndrome sin presentar ovarios de aspecto poliquístico. La OMS recuerda expresamente que la presencia de quistes no es imprescindible para el diagnóstico.
El PMOS/SOP es una condición hormonal y metabólica crónica que puede aparecer durante la edad reproductiva y continuar más allá de ella.
Se caracteriza principalmente por una combinación variable de:
No todas las mujeres presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad.
No existe una causa única conocida. El PMOS/SOP parece aparecer por la combinación de factores genéticos, hormonales y metabólicos.
Existe una clara agregación familiar: las mujeres con antecedentes familiares de PMOS/SOP o diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo.
Uno de los elementos más característicos es la producción excesiva de andrógenos, hormonas que también están presentes normalmente en las mujeres, pero que en este síndrome pueden encontrarse elevadas.
También puede existir resistencia a la insulina, que obliga al organismo a producir más insulina para mantener estable la glucosa. Este exceso de insulina puede favorecer a su vez una mayor producción de andrógenos.
Los síntomas pueden comenzar durante la adolescencia, aunque en otras mujeres el diagnóstico llega muchos años después.
Entre los más habituales encontramos:
También puede asociarse con mayor riesgo de resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, alteraciones del colesterol, hipertensión y otros problemas metabólicos.
Actualmente el diagnóstico se realiza después de descartar otras posibles causas y cuando están presentes al menos dos de los siguientes criterios:
Esto significa que no es necesario tener ovarios con muchos folículos para recibir el diagnóstico.
También es importante distinguir este síndrome de los quistes ováricos verdaderos, que son otra condición diferente.
No. Tener uno o varios quistes ováricos no significa tener PMOS/SOP.
Los quistes ováricos pueden aparecer por muchas razones y son muy frecuentes durante la vida fértil. Algunos desaparecen de forma espontánea y otros requieren seguimiento.
En cambio, en el PMOS/SOP la imagen típica está formada fundamentalmente por numerosos folículos pequeños y se acompaña de alteraciones hormonales u ovulatorias.
Por eso el nuevo nombre pretende precisamente evitar esa confusión.
No existe un único tratamiento porque los síntomas y objetivos pueden ser muy diferentes en cada mujer.
El tratamiento se adapta según predominen los problemas menstruales, metabólicos, dermatológicos o reproductivos.
Los hábitos de vida son una parte central del manejo del PMOS/SOP.
Una alimentación equilibrada, ejercicio regular y el mantenimiento de una composición corporal saludable pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y algunos parámetros metabólicos.
No existe una única dieta específica que haya demostrado ser superior para todas las mujeres con PMOS/SOP.
Los anticonceptivos hormonales combinados pueden utilizarse para regular el ciclo y tratar síntomas relacionados con exceso de andrógenos, como hirsutismo o acné.
La elección depende de la situación y antecedentes de cada mujer.
La metformina puede utilizarse especialmente cuando existen alteraciones metabólicas o resistencia a la insulina.
No es necesaria en todas las mujeres con PMOS/SOP y su indicación depende del perfil metabólico individual.
El PMOS/SOP es una causa frecuente de alteraciones de la ovulación, pero muchas mujeres consiguen embarazo de forma espontánea o con tratamiento.
Cuando se necesita estimular la ovulación, el letrozol se considera actualmente el tratamiento farmacológico de primera línea en muchas mujeres con infertilidad anovulatoria asociada a PMOS/SOP.
Dentro del uso tradicional y complementario, algunas mujeres utilizan conjuntamente maca roja y Vitex agnus-castus con el objetivo de apoyar el equilibrio hormonal y mejorar determinados síntomas del PMOS/SOP.
En la práctica existen observaciones de mujeres que describen una evolución en la que primero dejan de aumentar los cambios ováricos y posteriormente se aprecia una reducción de la imagen folicular con el tiempo. Estas experiencias son interesantes y merecen ser observadas, pero no equivalen todavía a una demostración clínica de que la combinación maca roja + Vitex haga desaparecer el síndrome o reduzca de forma fiable los folículos ováricos.
Actualmente no disponemos de ensayos clínicos sólidos que hayan estudiado específicamente la combinación de maca roja y Vitex para PMOS/SOP.
Eso no significa que ambos productos carezcan de interés.
El Vitex agnus-castus o sauzgatillo tiene actividad sobre mecanismos relacionados con la dopamina y la prolactina y se utiliza principalmente para problemas relacionados con el ciclo menstrual.
Además, un ensayo clínico aleatorizado publicado en 2026 estudió un extracto estandarizado de Vitex en 60 mujeres con SOP. Tras 12 semanas se observaron mejoras en resistencia a la insulina, algunos marcadores metabólicos, hirsutismo y frecuencia menstrual. El estudio también encontró una pequeña reducción del volumen del ovario izquierdo.
Es un dato interesante y bastante reciente, pero todavía es un único ensayo de tamaño pequeño y no permite afirmar que Vitex reduzca o elimine el PMOS/SOP.
La maca andina se ha utilizado tradicionalmente en relación con energía, función sexual y bienestar hormonal.
Existen pequeños ensayos en mujeres sobre función sexual y menopausia, pero actualmente no contamos con evidencia clínica suficiente que demuestre específicamente que la maca roja trate el PMOS/SOP.
Por tanto, la combinación maca roja + Vitex puede presentarse como una estrategia complementaria utilizada por algunas mujeres y con elementos interesantes que justifican seguir investigándola, pero no debería sustituir el diagnóstico, seguimiento metabólico o tratamiento médico cuando son necesarios.
Actualmente se considera una condición crónica, aunque sus síntomas pueden cambiar mucho a lo largo de la vida.
Hay mujeres que pasan por periodos prácticamente asintomáticos y otras que necesitan tratamiento continuado para determinadas manifestaciones.
El objetivo no es solamente regular la menstruación. También conviene vigilar la salud metabólica y prevenir complicaciones a largo plazo.
Las mujeres con PMOS/SOP presentan un mayor riesgo de:
También puede afectar a la calidad de vida, la imagen corporal y el bienestar emocional.
El cambio de nombre ocurrido en 2026 ayuda a entender mejor la enfermedad.
El antiguo término síndrome de ovario poliquístico seguirá utilizándose durante años porque está profundamente asentado, pero el nuevo nombre síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS) refleja mejor su verdadera naturaleza.
No se trata simplemente de tener muchos quistes. Es una condición hormonal, metabólica y ovárica que puede manifestarse de formas muy distintas.
Comprender esta diferencia ayuda también a evitar tratamientos simplistas y a elegir estrategias adaptadas a cada mujer.
Desde mayo de 2026, el nuevo nombre internacional es síndrome ovárico metabólico poliendocrino o PMOS. Durante un periodo de transición seguirá utilizándose también SOP o PCOS.
No. La imagen característica suele corresponder a numerosos folículos pequeños y no a quistes patológicos. Además, una mujer puede tener PMOS/SOP sin ovarios de aspecto poliquístico.
Los síntomas pueden disminuir, aumentar o cambiar a lo largo de la vida. Actualmente se considera una condición crónica, aunque algunas mujeres llegan a permanecer prácticamente asintomáticas.
Se utilizan conjuntamente en algunos enfoques complementarios. Existen observaciones favorables y datos preliminares interesantes, especialmente para Vitex, pero todavía no existen estudios clínicos suficientes sobre la combinación para afirmar que reduzca de forma fiable los folículos ováricos o haga desaparecer el PMOS/SOP.
Puede dificultar el embarazo porque altera la ovulación, pero no significa esterilidad definitiva. Muchas mujeres con PMOS/SOP consiguen embarazo de forma espontánea o con ayuda del tratamiento adecuado.
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.
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