LPG Endermologie utiliza un cabezal con rodillos y aspiración para movilizar los tejidos y mejorar temporalmente el aspecto de la celulitis.
L&S.- El LPG Endermologie es una técnica de masaje mecánico asistido por un aparato que combina rodillos y aspiración controlada sobre la piel. Se utiliza principalmente en estética corporal para mejorar temporalmente el aspecto de la celulitis, movilizar los tejidos y producir una sensación de masaje profundo.
También existen aplicaciones faciales y protocolos destinados al bienestar muscular o a mejorar transitoriamente la circulación local, según el dispositivo y la indicación concreta.
No debe confundirse con tratamientos que utilizan ultrasonidos, radiofrecuencia o láser. El principio del LPG es fundamentalmente mecánico.
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Endermologie es el nombre comercial desarrollado por LPG para una técnica de movilización mecánica de los tejidos mediante un cabezal equipado con rodillos y aspiración.
El aparato forma un pliegue cutáneo y lo masajea de manera controlada. La intensidad y el tipo de maniobra pueden modificarse según la zona y el objetivo del tratamiento.
Se ha utilizado especialmente en muslos, glúteos, abdomen, brazos y otras áreas donde existe piel de naranja o irregularidad del contorno corporal.
Su principal uso estético es mejorar de forma temporal el aspecto de la celulitis y la textura superficial de la piel.
También puede producir cambios en el perímetro de algunas zonas durante una serie de sesiones, aunque eso no significa necesariamente que esté destruyendo grasa.
La movilización mecánica puede influir temporalmente sobre líquidos, tejidos blandos y circulación local. Esto puede hacer que una zona se vea algo menos congestionada o más lisa después de varias sesiones.
Por eso suele incluirse dentro de tratamientos de celulitis y remodelación corporal.
No debe presentarse como un tratamiento para adelgazar.
El LPG no sustituye una reducción de peso cuando ésta es necesaria ni puede conseguir una pérdida selectiva de grasa equivalente a una liposucción.
Algunos estudios han encontrado disminuciones de perímetro después de varias sesiones, pero esos cambios pueden estar influidos por variaciones de peso, líquidos y otros factores.
Por tanto, si una persona nota que una zona parece menos voluminosa después del tratamiento, no debemos concluir automáticamente que los adipocitos hayan sido destruidos.
No hay base para explicar el LPG diciendo que “rompe adipocitos” y posteriormente dirige esa grasa hacia el torrente sanguíneo para eliminarla por orina o sudor.
Ésa es una explicación antigua y demasiado simplificada.
El aparato realiza una movilización mecánica de piel y tejido subcutáneo. Su efecto principal aceptado en estética está relacionado con la apariencia de la superficie cutánea y la celulitis, no con la destrucción de grasa.
Los resultados de los estudios no son espectaculares.
Un estudio realizado en 33 mujeres encontró una reducción significativa de perímetros después de 15 sesiones, pero sólo un pequeño porcentaje mostró una mejoría clara del grado de celulitis.
Otro ensayo controlado anterior no encontró diferencias objetivas significativas y concluyó que Endermologie no había demostrado eficacia suficiente para mejorar la celulitis.
Por tanto, la conclusión razonable es que puede producir una mejoría estética discreta o temporal en algunas personas, pero no elimina la celulitis.
Los protocolos clásicos suelen incluir varias sesiones, con frecuencia dos por semana durante varias semanas.
En algunos estudios se han realizado alrededor de 15 sesiones antes de valorar resultados.
El número adecuado depende de la zona, la finalidad, la respuesta individual y el aparato utilizado. También puede proponerse posteriormente alguna sesión de mantenimiento.
Generalmente se describe como un tratamiento bien tolerado.
La sensación es similar a un masaje mecánico intenso combinado con aspiración. La intensidad debe adaptarse para evitar molestias excesivas.
En determinadas personas pueden aparecer sensibilidad, pequeños hematomas o molestias transitorias, especialmente si existe fragilidad capilar o se utiliza una intensidad elevada.
Existen cabezales y programas específicos para el rostro.
En estos casos se utiliza una estimulación mecánica más suave con objetivos principalmente cosméticos, como mejorar temporalmente el aspecto de la piel o proporcionar una sensación de masaje y tonicidad.
No debe equipararse a un lifting quirúrgico ni presentarse como un procedimiento capaz de rejuvenecer profundamente la estructura facial.
El masaje mecánico puede aumentar temporalmente la circulación local y favorecer el movimiento de líquidos en los tejidos.
Eso no significa que “desintoxique” el organismo ni que expulse toxinas.
El cuerpo dispone de órganos como hígado y riñones para eliminar sustancias de desecho. Beber agua en cantidades normales es suficiente para mantener una hidratación adecuada; no hace falta forzarse a beber grandes volúmenes para “arrastrar toxinas” después del tratamiento.
Los masajes anticelulíticos pueden mejorar temporalmente la sensación y apariencia de la zona, pero tampoco sustituyen otros tratamientos cuando existe un problema médico.
Aunque se trata de una técnica no invasiva, no es apropiada en todas las circunstancias.
Conviene evitar o consultar previamente cuando existen heridas, infecciones cutáneas, hematomas extensos, inflamación aguda, problemas vasculares importantes, antecedentes de trombosis o una enfermedad médica que pueda verse afectada por un masaje intenso.
También es importante informar de tratamientos anticoagulantes u otros medicamentos que puedan favorecer hematomas.
Durante el embarazo, ante enfermedades graves o después de cirugía reciente, debe consultarse antes con el profesional sanitario correspondiente.
No tiene sentido afirmar de forma general que la menstruación, los anticonceptivos o la diabetes sean siempre una contraindicación absoluta. La valoración depende de la situación concreta.
Entre sus ventajas se encuentra que es un procedimiento no invasivo, no necesita agujas ni cirugía y suele permitir continuar con la actividad habitual inmediatamente después.
Su principal limitación es que los resultados suelen ser modestos y requieren varias sesiones. Además, cuando existe mejoría estética, ésta puede ser temporal.
No debe venderse como un método para destruir grasa, adelgazar por zonas ni eliminar definitivamente la celulitis.
Puede ser una opción para quien busque un tratamiento corporal no invasivo y tenga expectativas realistas.
Es razonable esperar una sensación de masaje profundo y, en algunas personas, una mejoría discreta de la textura de la piel o del contorno.
Si el objetivo es perder peso, reducir una acumulación importante de grasa o corregir celulitis muy marcada, conviene valorar otras estrategias y conocer bien qué puede aportar cada procedimiento.
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