Las cremas con urea ayudan a hidratar y suavizar la piel seca y, en concentraciones más altas, también pueden ejercer una acción queratolítica.
L&S.- La urea en cremas es uno de los ingredientes más utilizados en dermatología para tratar la sequedad intensa, la descamación y el engrosamiento de la piel. Forma parte de los llamados factores naturales de hidratación de la epidermis y ayuda a mantener agua en el estrato córneo.
La urea cosmética y dermatológica se fabrica por síntesis en laboratorio. Aunque la misma molécula existe de forma natural en el organismo, la urea de las cremas no procede de la orina ni de residuos humanos.
Contenidos
La urea es una molécula que el organismo produce durante el metabolismo de las proteínas. Después se elimina principalmente a través de la orina.
En la piel, sin embargo, también tiene una función muy distinta: forma parte del factor natural de hidratación, un conjunto de sustancias que ayudan al estrato córneo a retener agua y conservar su flexibilidad. Cuando la piel está muy seca, este equilibrio puede alterarse y aumentar la pérdida de agua transepidérmica.
La utilidad de una crema con urea depende principalmente de su concentración. A porcentajes bajos actúa sobre todo como humectante; a medida que aumenta la concentración adquiere un efecto queratolítico, es decir, ayuda a ablandar y desprender el exceso de queratina acumulada.
Por eso puede encontrarse en productos destinados a:
Las revisiones dermatológicas muestran mejoras en sequedad, descamación, picor y pérdida de agua transepidérmica en distintas dermatosis caracterizadas por piel seca o engrosada.
Hace ambas cosas, pero no con la misma intensidad a todas las concentraciones.
A bajas concentraciones, la urea atrae y retiene agua en el estrato córneo. En concentraciones superiores aumenta progresivamente su capacidad para modificar la queratina y favorecer la eliminación de células acumuladas.
Por eso la misma molécula puede aparecer tanto en una crema hidratante de uso diario como en un tratamiento intensivo para talones endurecidos.
Ésta es la parte más útil al elegir un producto. El porcentaje de urea orienta bastante bien sobre el efecto esperado, aunque la formulación completa también importa.
Las concentraciones bajas se utilizan principalmente como hidratantes y humectantes. Son habituales en cremas corporales para piel seca, xerosis y mantenimiento diario.
También pueden utilizarse en determinadas pieles con dermatitis atópica, ictiosis o psoriasis cuando el objetivo principal es mejorar hidratación y función barrera.
En este rango sigue existiendo una importante acción hidratante, pero comienza a ser más evidente el efecto queratolítico.
Puede resultar útil en zonas rugosas, codos, rodillas, piernas muy secas y pies con cierta acumulación de piel endurecida.
Estas concentraciones tienen una acción queratolítica más marcada. Se utilizan especialmente en piel engrosada, durezas, callosidades, hiperqueratosis y determinadas lesiones descamativas.
Una crema al 20 % no tiene por qué ser la concentración “correcta” para toda piel problemática. En algunas personas bastará menos y en otras será necesario un porcentaje superior.
En concentraciones altas predomina el efecto queratolítico. Se emplea en áreas localizadas de hiperqueratosis, queratodermias, callosidades, durezas intensas y determinados trastornos ungueales.
Estas fórmulas pueden provocar más escozor o irritación y no suelen ser adecuadas para aplicar indiscriminadamente sobre grandes superficies corporales.
Los talones son una de las zonas donde más sentido tiene este ingrediente. Cuando existe piel seca y engrosada, una crema con urea ayuda a captar agua y, según el porcentaje, también a ablandar el exceso de queratina.
Para sequedad moderada puede bastar una concentración baja o media. En talones muy endurecidos se utilizan con frecuencia concentraciones superiores, siempre vigilando la tolerancia.
Estas zonas tienden a acumular piel más gruesa y seca. Una crema con urea puede suavizar la superficie y reducir la descamación.
Si además existe oscurecimiento, la mejora de la textura puede hacer que la zona tenga un aspecto más uniforme, pero la urea no debe considerarse un despigmentante propiamente dicho.
La urea se utiliza como complemento en distintas enfermedades cutáneas caracterizadas por sequedad, descamación o engrosamiento. En psoriasis puede ayudar a reducir hiperqueratosis y descamación. En dermatitis atópica, las concentraciones bajas pueden mejorar xerosis y función barrera.
Esto no significa que sustituya a los tratamientos médicos cuando existe inflamación importante, brote activo o infección.
Las concentraciones altas, especialmente alrededor del 40 %, se utilizan en algunos tratamientos de uñas engrosadas y como complemento en la onicomicosis.
La función de la urea en estos casos es principalmente ablandar la queratina de la uña y facilitar la penetración del tratamiento antifúngico. Una revisión sistemática y un metaanálisis recientes encontraron que añadir urea al 40 % podía mejorar la curación clínica, aunque no demostró una ventaja clara en curación micológica total.
Por tanto, la urea no debe interpretarse como un antifúngico por sí sola.
No es una indicación habitual ni respaldada como tratamiento estándar de los queloides.
Aunque una concentración alta pueda ablandar queratina superficial, un queloide es una alteración profunda de la cicatrización relacionada con una producción excesiva de tejido fibroso. No debe tratarse simplemente con una crema queratolítica.
Sí. En general, la urea tópica se tolera bien, pero el riesgo de escozor, ardor o irritación aumenta con las concentraciones altas.
Puede molestar especialmente sobre piel agrietada, inflamada o lesionada. Si provoca una reacción intensa o persistente, conviene suspenderla.
Las concentraciones bajas suelen utilizarse a diario sin problemas. En cambio, las fórmulas queratolíticas de porcentajes altos deben emplearse en las zonas y durante el tiempo recomendados para cada producto.
Más concentración no significa necesariamente mejores resultados. Elegir el porcentaje adecuado al problema es más importante que utilizar la fórmula más potente.
Para piel seca de uso diario suele ser suficiente una concentración baja, aproximadamente entre el 5 y el 10 %. Para durezas y zonas engrosadas pueden ser útiles concentraciones del 20 % o superiores. Los productos del 30-50 % se reservan normalmente para problemas más localizados y con mayor acumulación de queratina.
Además del porcentaje conviene mirar el resto de la fórmula. Ceramidas, glicerina, aceites oclusivos y otros humectantes pueden complementar la acción de la urea.
La urea lleva décadas utilizándose en dermatología porque cumple dos funciones particularmente útiles: hidratar la piel y, cuando se utiliza en concentraciones mayores, reducir el exceso de queratina.
No es un ingrediente exótico ni necesita grandes promesas comerciales. Bien elegida la concentración, puede ser una de las opciones más eficaces para mejorar piel seca, talones agrietados, durezas y determinadas dermatosis descamativas.
L&S.- La sarcoidosis es una enfermedad poco frecuente y bastante desconocida que puede afectar a…
La belleza en el siglo XXI ha cambiado mucho en pocas décadas. Lo que antes…
L&S.- La pubertad es la etapa en la que el cuerpo infantil comienza a transformarse…
L&S.- El taichi tiene algo curioso: visto desde fuera parece que apenas ocurre nada. Una…
L&S.- La recuperación deportiva forma parte del entrenamiento. Después del esfuerzo, el organismo necesita tiempo…
L&S.- El sobreentrenamiento no es simplemente estar cansado después de hacer ejercicio ni necesitar uno…
Ver comentarios
Buen dia !!! Que porcentaje seria para una piel con psoriasis ??? 30 a 40% de urea ??
Saludos.
La urea sólo sería para tratar la sequedad de la piel. Lo que realmente es un tratamiento eficaz es el aceite de crisálida de seda, sostenido por 3 meses. La urea trata el síntoma, no el problema. Ambas cosas juntas ven muy bien.https://tiendaonline.lineaysalud.com/es/crisalida-de-seda/645-aceite-de-crisalida-de-seda-25-ml-8436033314012.html