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L&S.- La gingivitis es una enfermedad bacteriana bucal. Sangran las encías o están muy enrojecidas porque cursa con un proceso inflamatorio. Las bacterias están acumuladas en la línea entre la encía y el diente en forma de sarro o placa bacteriana. Cuándo esto ocurre, la apariencia de las encías es de color rojo intenso y brillante, están hinchadas, abultadas, más blandas y con sangrado frecuente, úlceras bucales, etc. El sangrado y la hinchazón se corresponden a la reacción del sistema inmune frente a la infección.
Es una patología oral inflamatoria reversible, mientras no afecte al hueso dentro del que se fija el diente. Mientras siga en esta fase, el periodoncista puede tratar y hacer que el problema revierta. Sin embargo, si la gingivitis no es tratada y esta progresa, se convierte en una periodontitis; nombre que recibe la enfermedad cuándo el hueso se ve afectado.
En la periodontitis, el hueso alveolar de la zona afectada va perdiendo tejido de manera progresiva. La degradación del soporte del hueso y los ligamentos será irreversible y quedarán destruidos. Como consecuencia, el diente se perderá. La gingivitis es la punta del iceberg. La antesala. Momento en que se puede recuperar totalmente la salud bucal. Aunque hay que prevenirla con una higiene oral exhaustiva y visitas periódicas al dentista. Si llega a presentarse, es el momento de actuar para evitar derive a más.
Los depósitos de placa en los dientes, las caries, algunas enfermedades sistémicas, el embarazo y la mala higiene bucal son las pincipales causas. También los cambios hormonales, la diabetes no controlada, aparatología mal colocada o contaminada. Por ejemplo prótesis, coronas, puentes, correctores, etc. Otras causas pueden ser el uso de algunos medicamentos como bismuto, fenitoina, etc. Los anticonceptivos orales también son origen.
Hay dos tipos y un tercero atípico:
El principal signo de que hay un proceso bacteriano es el sangrado de las encías. Si cuándo usted se lava los dientes de manera normal ve sangre, debe alarmarse. Unas encías sanas no sangran.
Sobre esto, diremos que en el caso de los fumadores esta no es una pista fiable, puesto que aun habiendo una gingivitis, las encías no sangran. En este caso, el principal síntoma puede estar enmascarado. Un fumador debe ir al dentista con mayor frecuencia y tener mayor higiene bucal.
Leve: El tratamiento para la gingivitis tiene como propósito reducir la inflamación. Se le hará en primer lugar una limpieza bucal profesional para aflojar y limpiar placa. El profesional le enseñará cómo mantener sus dientes libres de sarro. Lo más probable es que le aconseje alguna pasta dental específica y algún enjuague.
Severa: Además de lo dicho en el tratamiento de gingivitis leve, lo más probable es que se refuerce con colutorios y antibióticos durante una semana.
Si ya está pasando a periodontitis, se hará un raspado del hueso y la parte del diente que queda bajo las encías. Este proceso es un proceso quirúrgico.
Enfermedad periodontal; Enfermedad gingival
Hacer enjuagues 2 veces al día con medio vaso de agua con 20 gotas de látex de drago y 5 gotas de aceite esencial de árbol de té:
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osea cueles son las consecuencias hay no me aparece déjenlo claro por que si no lo dicen entonces para que se ponen a decir que hay dice.
La invitamos a volver a leer bien el artículo. Está muy claramente expuesto que si no se trata, una gingivitis deriva en periodontitis. Si llega a eso, perderá masa ósea y posiblemente piezas dentales.