Las planchas para el pelo permiten alisar o crear ondas, pero conviene elegir bien el material, controlar la temperatura y limitar el calor.
L&S.- Las planchas para el pelo permiten alisar, pulir, crear ondas e incluso rizos en pocos minutos. Pero no todas funcionan igual ni todos los cabellos necesitan la misma temperatura, anchura de placa o material.
Hoy encontramos planchas de cerámica, titanio, turmalina, modelos iónicos, de vapor, inalámbricos y versiones pequeñas para viaje. Más que buscar simplemente «la mejor plancha del mercado», conviene elegir la que mejor se adapte al tipo de cabello y, sobre todo, aprender a utilizarla sin abusar del calor.
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Las placas calientes presionan el cabello y modifican temporalmente los enlaces débiles que ayudan a determinar su forma. Por eso un pelo ondulado o rizado puede quedar liso hasta que la humedad, el lavado o el paso del tiempo hagan que recupere progresivamente su forma.
No debe confundirse este efecto temporal con un alisado químico del cabello, que modifica la estructura de forma mucho más duradera.
La misma plancha también puede utilizarse para hacer ondas o rizos mediante el giro de la herramienta mientras se desliza por el mechón.
Las placas cerámicas son muy comunes porque permiten alcanzar y mantener una temperatura relativamente uniforme.
Suelen ser una opción adecuada para cabellos finos, normales o moderadamente ondulados, especialmente cuando la plancha dispone de regulación de temperatura.
Conviene distinguir entre una placa realmente cerámica y una placa metálica simplemente recubierta de cerámica, porque con el desgaste el revestimiento puede deteriorarse.
El titanio conduce muy bien el calor y permite que las placas alcancen temperaturas elevadas con rapidez.
Por ese motivo suele encontrarse en herramientas profesionales y puede resultar práctico en cabellos muy gruesos, abundantes o difíciles de alisar.
Pero precisamente por alcanzar temperaturas altas con facilidad, no significa que sea automáticamente mejor para todo el mundo. Un cabello fino, decolorado o muy dañado puede necesitar bastante menos calor.
Ésta es una de las preguntas más buscadas y no tiene una respuesta universal.
En ambos casos, el control de temperatura y una buena calidad de fabricación importan más que el nombre del material por sí solo.
La turmalina suele utilizarse como parte del revestimiento de determinadas placas cerámicas.
Los fabricantes la asocian con una menor electricidad estática y un acabado más suave. Sin embargo, no conviene pensar que una plancha es necesariamente mejor o más segura únicamente porque incluya la palabra «turmalina».
Las denominadas planchas iónicas se comercializan por su capacidad para reducir la electricidad estática y favorecer un acabado más pulido.
Pueden resultar interesantes para cabellos propensos al frizz o encrespamiento, aunque el resultado final dependerá también de la humedad ambiental, del estado de la cutícula y de los productos acondicionadores utilizados.
Las planchas de vapor incorporan un pequeño depósito de agua y liberan vapor durante el peinado.
Se promocionan como una alternativa capaz de alisar el cabello con un resultado suave y duradero. Aun así, siguen siendo herramientas térmicas y deben utilizarse respetando las instrucciones del fabricante.
Las planchas compactas ocupan poco espacio y pueden resultar útiles para flequillos, cabello corto o viajes.
Las inalámbricas aportan movilidad, aunque la duración de la batería, el tamaño de la placa y la estabilidad de la temperatura pueden variar mucho entre modelos.
Más que fijarse únicamente en la marca o el precio, merece la pena comprobar varios aspectos.
No existe una temperatura perfecta para todos los cabellos.
La regla más prudente es utilizar la temperatura más baja que permita obtener el resultado deseado con pocas pasadas.
El cabello fino, decolorado, quebradizo o previamente dañado necesita especial precaución. Los cabellos muy gruesos o resistentes pueden requerir algo más de temperatura, pero elevarla al máximo de forma rutinaria no aporta necesariamente un mejor resultado.
Las planchas profesionales pueden alcanzar o superar los 200 °C, temperaturas capaces de producir daño significativo en la fibra capilar cuando se utilizan de forma repetida.
Pueden hacerlo. Ninguna tecnología convierte el calor intenso en completamente inocuo.
La exposición repetida a temperaturas elevadas puede alterar las proteínas del cabello, favorecer pérdida de humedad, deteriorar la cutícula y aumentar la fragilidad.
La Academia Americana de Dermatología recomienda utilizar las planchas sobre cabello seco, a temperatura baja o media y limitar su frecuencia. También aconseja reducir en general el uso de herramientas térmicas cuando el pelo está frágil.
Salvo que el fabricante indique expresamente otra cosa para un aparato diseñado para ello, una plancha convencional debe utilizarse sobre cabello seco.
Aplicar placas muy calientes sobre pelo mojado o excesivamente húmedo aumenta el estrés térmico sobre la fibra.
Los protectores térmicos forman parte de una estrategia para reducir el daño producido durante el peinado.
Algunos estudios han observado que ciertos tratamientos cosméticos aplicados antes de la plancha pueden reducir determinados signos de deterioro térmico, aunque ningún producto permite utilizar calor extremo sin consecuencias.
Es preferible trabajar con mechones pequeños y deslizar la plancha de forma continua que detenerla sobre un punto o repetir muchas veces sobre la misma zona.
Que una plancha pueda alcanzar 230 °C no significa que el cabello necesite esa temperatura.
Empezar bajo e incrementar únicamente si resulta necesario es una estrategia mucho más razonable.
Un cabello que ya ha sufrido decoloración, permanentes, alisados químicos o tintes intensos puede ser más vulnerable a nuevas agresiones.
Combinar sucesivamente tratamientos químicos y temperaturas altas aumenta el riesgo de rotura.
La queratina para el cabello aparece con frecuencia asociada a las planchas, pero conviene no confundir conceptos.
La queratina forma parte naturalmente de la fibra capilar y algunos cosméticos utilizan proteínas hidrolizadas para mejorar temporalmente el tacto y la apariencia del pelo.
No obstante, una mascarilla o un producto con queratina no convierte al cabello en inmune al daño térmico ni «repara» indefinidamente lo que la plancha vuelve a deteriorar.
Sí. Las planchas con bordes redondeados permiten realizar ondas y rizos además de alisar.
El resultado depende del ancho del mechón, de la velocidad con la que se deslice la herramienta y del ángulo de giro.
Una placa estrecha suele proporcionar mayor control para realizar rizos pequeños, mientras que una placa algo más ancha puede facilitar ondas grandes en melenas largas.
La mejor no es necesariamente la más cara ni la que alcanza mayor temperatura.
Para elegir conviene tener en cuenta:
Para una persona que utiliza la plancha de forma frecuente, un buen control térmico puede ser mucho más importante que incorporar multitud de funciones comerciales.
Las planchas actuales son mucho más versátiles que los primeros modelos y permiten conseguir desde un alisado pulido hasta ondas suaves.
Pero cerámica, titanio, turmalina o tecnología iónica no eliminan el problema fundamental: el cabello sigue estando expuesto a calor intenso.
Elegir una herramienta regulable, utilizar la menor temperatura eficaz, aplicar un protector térmico, evitar demasiadas pasadas y espaciar su uso son medidas mucho más importantes para conservar el cabello que perseguir continuamente la última tecnología del mercado.
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Karmin es la mejor
Planchas de pelo
Personalmente me encanta la Karmin
saludos
Si, la verdad es que son lo mejor, para mi mi pelo, es lo mas genial que he tenido , se las recomiendo 100%
hola
la mejor plancha para el cabello que he usado es de la linea de Karmin, hay una que es de cerámica
y turmalina y viene con todo entonces la recomiendo muchísimo, si quieres cabello suave y brillante entonces ese es perfecto. También tienen una plancha de titanio y cerámica si tienes cabello muy grueso. las dos se encuentran disponibles para que las compres online y te dan garantia durante 3 años. por ejemplo la que tengo que es la Karmin G3. Tiene cerámica y turmalina, es genial!