El aceite de argán puede aportar suavidad, brillo y ayudar a reducir la fricción en cabellos secos o dañados.
L&S.- El aceite de argán para el cabello se ha convertido en uno de los ingredientes más habituales de sérums, mascarillas, acondicionadores y aceites de acabado, aunque mucho antes de que apareciera en las estanterías de medio mundo ya formaba parte de la tradición marroquí. Se obtiene de las semillas de Argania spinosa, un árbol característico de Marruecos, y posee una composición rica en ácidos grasos insaturados, especialmente oleico y linoleico, además de tocoferoles, esteroles, escualeno y diversos compuestos fenólicos. Esa combinación explica buena parte de su interés cosmético, aunque no convierte al aceite en un tratamiento milagroso para todo lo que pueda ocurrirle al pelo.
En el cabello, su principal utilidad está en aportar lubricación y suavidad, disminuir la sensación de sequedad, mejorar el brillo y ayudar a reducir la fricción entre las fibras. Existe además investigación experimental que ha observado una menor pérdida de proteínas cuando el cabello humano se trata previamente con aceite de argán antes de someterlo a daño oxidativo, un resultado interesante para cabellos castigados por tintes, decoloraciones, calor o manipulación frecuente, aunque esto no equivale a demostrar que el aceite pueda reparar por completo una fibra ya dañada.
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El pelo que vemos está formado por fibras de queratina que, una vez dañadas, no pueden regenerarse biológicamente como lo haría la piel. Lo que sí podemos hacer es protegerlas, reducir la fricción, disminuir la pérdida de proteínas y recubrir temporalmente las zonas más deterioradas para que el cabello resulte más flexible, brillante y fácil de peinar. En ese terreno es donde un aceite como el de argán puede resultar útil, especialmente en cabellos secos, rizados, teñidos, decolorados o sometidos regularmente a planchas y secadores.
Por su contenido lipídico, una pequeña cantidad distribuida por medios y puntas puede mejorar la sensación al tacto y reducir el aspecto encrespado. No hace falta empapar el cabello ni mantenerlo toda la noche bajo plástico para obtener este efecto; de hecho, en cabellos finos una aplicación excesiva puede conseguir justo lo contrario de lo que buscamos, dejando el pelo pesado, apelmazado y con aspecto graso.
Hay varias maneras de utilizarlo y ninguna exige convertir el baño en un laboratorio. Como tratamiento antes del lavado, se puede repartir una cantidad pequeña por medios y puntas, dejarla actuar entre veinte minutos y una hora y después lavar normalmente. En cabellos muy secos puede prolongarse algo más si resulta agradable, pero no existe evidencia de que mantenerlo toda la noche produzca necesariamente mejores resultados.
También puede utilizarse después del lavado, colocando una o dos gotas en la palma de las manos, frotándolas y distribuyendo el producto únicamente por medios y puntas. Esta forma es especialmente útil para reducir la apariencia de sequedad, suavizar el cabello y controlar algo el frizz o encrespamiento. Cuanto más fino sea el cabello, menor cantidad necesitaremos.
Uno de los datos más interesantes procede de un estudio realizado sobre fibras de cabello humano sometidas a daño oxidativo. El pretratamiento con aceite de argán redujo significativamente la pérdida de proteínas y dejó una película detectable sobre la fibra incluso después del lavado. Es un resultado de laboratorio y no debe interpretarse como que el aceite «repare» definitivamente el cabello, pero sí respalda la idea de que puede actuar como elemento protector frente a determinadas agresiones.
Esto puede ser especialmente interesante después de coloraciones, decoloraciones o tratamientos que alteran la superficie de la fibra. Dentro de un cuidado razonable del cabello, el aceite de argán funciona mejor como complemento protector y cosmético que como tratamiento capaz de reconstruir desde dentro una fibra que ya está rota.
Puede mejorar mucho su aspecto, pero no volver a unirlas permanentemente. Cuando la fibra se divide, ningún aceite puede reconstruir físicamente la estructura original. Lo que sí consigue una película lipídica es reducir la fricción, suavizar la superficie y hacer que las puntas parezcan menos ásperas y deshilachadas durante un tiempo, algo que puede ayudar además a que se deterioren más lentamente.
Cuando una punta está muy abierta, la única forma definitiva de eliminar esa parte dañada sigue siendo cortarla. Después, el uso de acondicionadores, aceites y una menor exposición al calor puede ayudar a conservar durante más tiempo el cabello nuevo en mejores condiciones.
Aquí debemos separar claramente la publicidad de la evidencia. No existe una demostración clínica sólida de que aplicar aceite de argán sobre el cuero cabelludo haga que nazca nuevo cabello, acelere significativamente su crecimiento o detenga una alopecia. Una revisión sistemática que analizó distintos aceites capilares encontró que, en el caso concreto del argán, no había evidencia significativa que respaldara su uso para estimular el crecimiento del cabello.
Por tanto, aquellos «pelitos nuevos» que una persona pueda observar después de utilizarlo no permiten concluir que el aceite los haya producido. El cabello tiene ciclos naturales de crecimiento y caída, y una menor rotura también puede hacer que la melena parezca más densa. Si existe una caída importante o mantenida, lo adecuado es buscar la causa en lugar de confiar exclusivamente en un aceite cosmético.
Depende de lo que necesitemos. En un cuero cabelludo seco puede utilizarse ocasionalmente una cantidad moderada, pero aplicar mucho aceite no aporta necesariamente más beneficio y puede resultar incómodo en personas con cuero cabelludo graso. Si existen picor intenso, descamación persistente, heridas o inflamación, es preferible averiguar primero qué está ocurriendo.
El texto antiguo atribuía al argán capacidad para eliminar la caspa y ayudar en la psoriasis; sin embargo, no contamos con evidencia clínica suficiente para recomendarlo como tratamiento de ninguna de las dos. Puede mejorar la sensación de sequedad en algunas personas, pero la caspa y la psoriasis requieren un abordaje específico cuando son persistentes.
Las búsquedas de Google muestran que muchas personas buscan el aceite de argán como ingrediente y ahí conviene mirar bien la etiqueta, porque un producto con una fotografía enorme de arganes en el frontal puede contener solo una cantidad pequeña. En la nomenclatura INCI, el aceite suele aparecer como Argania Spinosa Kernel Oil; cuanto más arriba figure en la lista, mayor suele ser su proporción relativa dentro de la fórmula, aunque la etiqueta no nos indique necesariamente el porcentaje exacto.
Un sérum capilar puede combinar argán con siliconas, ésteres, perfumes u otros aceites, y eso no significa que el producto sea peor: de hecho, una fórmula diseñada específicamente para el cabello puede resultar más manejable que aplicar aceite puro. Si lo que buscamos es aceite sin mezclas, la lista de ingredientes debería ser extremadamente corta y mostrar esencialmente Argania Spinosa Kernel Oil.
Google también muestra muchas búsquedas sobre si el argán es comestible, y la respuesta es sí, pero hay una diferencia importante. El aceite alimentario tradicional se obtiene habitualmente a partir de semillas que han sido tostadas antes del prensado, lo que le proporciona su sabor característico, mientras que para el aceite cosmético suelen utilizarse semillas sin tostar. Son productos destinados a usos distintos y no debemos ingerir un aceite etiquetado únicamente para uso cosmético. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
El argán comestible forma parte de la alimentación tradicional marroquí, mientras que el cosmético se busca por su olor más neutro y por sus características para aplicación sobre piel y cabello. Por tanto, si queremos consumirlo, la etiqueta debe indicar expresamente que se trata de un producto alimentario.
En lenguaje cotidiano solemos llamar «hidratante» a cualquier producto que deja la piel o el cabello más suaves, pero un aceite no aporta agua directamente. En el cabello actúa sobre todo como lubricante y acondicionador de la superficie, ayudando a disminuir fricción y pérdida de humedad y dejando una sensación más flexible. Esta diferencia parece pequeña, pero nos evita atribuir a un aceite funciones que realmente corresponden a otros tipos de ingredientes.
En piel ocurre algo parecido: los lípidos pueden reducir la pérdida de agua y mejorar la sensación de sequedad. Para conocer con más detalle su composición y otros usos cosméticos puedes consultar nuestro artículo general sobre aceite de argán.
No existe una frecuencia universal. Un cabello seco y grueso puede admitir unas gotas varias veces por semana, mientras que uno muy fino quizá solo necesite una cantidad mínima después del lavado. Si se utiliza como tratamiento previo al champú, una aplicación semanal puede ser suficiente para empezar y ajustar después según el resultado.
La mejor referencia no es una cifra rígida, sino el aspecto del propio cabello: si queda brillante y flexible sin perder volumen, probablemente la cantidad sea adecuada; si permanece pesado y parece sucio pocas horas después del lavado, estamos aplicando más de lo que necesita.
El aceite de argán tiene una composición interesante y puede ser un buen aliado para cabellos secos o castigados, especialmente porque mejora la lubricación de la fibra y existen datos experimentales que sugieren cierta protección frente al daño oxidativo. Lo que no debemos pedirle es que haga crecer cabello nuevo, detenga por sí solo una alopecia, cure la psoriasis, elimine la caspa o repare definitivamente una punta abierta.
Utilizado para aquello que realmente puede hacer, sigue siendo un excelente ingrediente cosmético; y quizá no necesite que le atribuyamos milagros para justificar el lugar que se ha ganado en tantos productos capilares.
Se utiliza principalmente para aportar suavidad, brillo y lubricación, reducir el aspecto seco y proteger la fibra frente a algunas agresiones.
Sí. Puede utilizarse puro en pequeñas cantidades, especialmente en medios y puntas, o como tratamiento antes del lavado.
No existe evidencia clínica sólida de que el aceite de argán estimule el crecimiento capilar o detenga la alopecia.
Puede ayudar porque recubre y lubrica la superficie del cabello, disminuyendo la fricción y mejorando temporalmente su aspecto.
Normalmente figura como Argania Spinosa Kernel Oil.
No debe ingerirse salvo que el envase indique expresamente que es apto para consumo alimentario.
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Ver comentarios
El aceite de argan es excelente lo utilizo en mascarillas como mayonesa huevo, aguacate y los resultados son muy buenos.. y me ha crecido bastante..
Aceite de Argan para bebé de 2 año s
Hola..yo tengo una niña de 1 año y tiene el pelo como medio arrepentido y seco..quisiera saber si puedo utilizar aceite de argan en el cabello de ella..o q puedo utilizar..
Gracias...!!!
El aceite de argán es magnífico para mascarillas en el pelo. Sólo que deberá lavarlo tras 20 min. de tenerlo aplicado y debe utilizar un champú adecuado, como puede ser http://www.tienda-online.lineaysalud.com/es/champus/10015-champu-fytoderm-para-cabellos-tenidos-o-danados.html porque si no, seguirá castigando el cabello, aunque utilice un champú de bebés...
cabello graso
hola quisiera saber si puedo usar el aceite de aragan en mi cabello ya que tengo el cabello demasiado grasoso....x faaa ayuda urgente :cry:
genialmente
Yo recien estoy utilizando el aceite de cargan yme encanta pero no sabia el truquito de poner en las puntas con papel aluminio gracias lo probare :-)
shampoo
quisiera saber que shampoo es aconsejable utilizar para lavar el cabello
Formas de aplicar el aceite de argan
Para las puntas quebradas y maltratadas yo lo uso de medios a puntas,tambien lo mezclo con mayonesa y huevo y me da unos resultados buenisimos
Aceite de argán en el cuidado del cabello
B?enas
Debo reconocer que hasta hoy no me gustaba muchho esteblog,
ss?n embargo actu?lmente eestoy entrando frecuentemente y
me esta inter?sando bastante.
Un saludo!
olga
hola quiero saber aqui en colombia donde se puede conseguir el aceite de argan pero bueno que no vaya hacer chiviado me colaboran con esta informacion porfa gracias
El aceite de argán para el pelo es extraordinario, yo lo uso de forma habitual desde hace bastante tiempo y estoy cada vez más contenta con los resultados.
amo el aceite de argan!
Yo amo el aceite de argan, los beneficios son muchisimos! Yo uso tambien el aceite de argan 100% y mi cabello ahora es saludable y luce hermoso y con un aroma delicioso! lo recomiendo muchisimo!