La liposucción o lipoaspiración elimina depósitos localizados de grasa mediante cánulas y debe realizarse como un procedimiento quirúrgico.
L&S.- La liposucción o lipoaspiración es una técnica quirúrgica destinada a eliminar depósitos localizados de grasa mediante aspiración con unas cánulas introducidas a través de pequeñas incisiones.
Su objetivo principal no es adelgazar, sino remodelar determinadas zonas del cuerpo cuando existe grasa localizada que no desaparece fácilmente con alimentación, ejercicio o cambios de peso.
Puede realizarse en abdomen, caderas, muslos, glúteos, brazos, espalda, cuello, papada, pecho y otras zonas seleccionadas. También puede tener determinadas aplicaciones reconstructivas o médicas.
Contenidos
Sí. En la práctica, liposucción y lipoaspiración se utilizan para describir el mismo principio: extraer tejido graso mediante una cánula conectada a un sistema de aspiración.
También pueden encontrarse términos como lipoplastia o cirugía de contorno corporal.
Lo que cambia son las técnicas utilizadas para facilitar la extracción de la grasa o mejorar el control durante la intervención.
El procedimiento debe ser planificado y realizado por un profesional médico cualificado, habitualmente un cirujano plástico con formación y experiencia en este tipo de cirugía.
De forma general, se realizan pequeñas incisiones en la piel y se introducen unas cánulas finas que permiten desprender y aspirar la grasa.
Antes de la aspiración suele infiltrarse una solución líquida que puede contener suero, un anestésico local y otros componentes destinados a facilitar la intervención y reducir el sangrado.
La anestesia dependerá de la extensión del procedimiento, las zonas tratadas y las características del paciente. Puede utilizarse anestesia local, sedación o anestesia general.
La técnica tumescente es una de las formas más utilizadas.
Consiste en infiltrar una cantidad de solución en el tejido graso antes de aspirarlo. Esta solución suele contener anestésico local y sustancias que ayudan a disminuir el sangrado.
La palabra «tumescente» describe precisamente el estado hinchado y firme que adquiere temporalmente la zona tras la infiltración.
No significa necesariamente que la intervención sea pequeña ni que la recuperación sea inmediata. El tipo de anestesia y el seguimiento dependerán de cuánto tejido se trate y de las circunstancias individuales.
Además de la técnica convencional existen sistemas que ayudan a desprender o extraer la grasa.
La cánula realiza pequeños movimientos mecánicos que facilitan el trabajo del cirujano, especialmente cuando se tratan determinadas zonas o volúmenes.
Utiliza energía ultrasónica para actuar sobre el tejido graso antes de aspirarlo.
Como ocurre con cualquier tecnología que genera energía, también existen riesgos específicos, entre ellos lesiones térmicas.
Emplea energía láser para facilitar el tratamiento del tejido antes de su aspiración.
Que una técnica utilice láser no significa automáticamente que sea más segura o que obtenga mejores resultados en todas las personas.
Algunos sistemas utilizan un chorro de solución para ayudar a desprender la grasa mientras se realiza la aspiración.
Puede encontrarse comercialmente bajo diferentes denominaciones, entre ellas técnicas conocidas como WAL, del inglés water-assisted liposuction.
La frontera entre estos términos no siempre se utiliza de la misma manera comercialmente.
Liposucción describe principalmente la extracción de grasa. El término lipoescultura suele utilizarse cuando esa extracción se planifica de forma muy precisa para modificar el contorno corporal.
En algunos procedimientos, parte de la grasa extraída puede procesarse y volver a introducirse en otra zona. Esto se conoce como transferencia de grasa o lipoinyección.
Por tanto, «lipoescultura» no es necesariamente una técnica completamente diferente de la liposucción, sino una forma de utilizarla dentro de un objetivo de remodelado corporal.
Entre las zonas más habituales se encuentran:
La liposucción puede utilizarse en algunos hombres como parte del tratamiento quirúrgico de la ginecomastia, especialmente cuando existe un componente importante de tejido graso.
El abdomen es una de las zonas más solicitadas, pero una liposucción abdominal no equivale a una abdominoplastia.
La liposucción elimina grasa localizada. No elimina grandes cantidades de piel sobrante ni repara por sí sola una separación de los músculos abdominales.
La calidad y elasticidad de la piel influyen mucho en el resultado, porque después de retirar volumen la piel debe adaptarse al nuevo contorno.
No. Ésta es una de las ideas más importantes.
La liposucción no se considera un tratamiento de la obesidad ni un método general para perder peso. Está orientada al tratamiento de depósitos localizados y al contorno corporal.
Puede obtener mejores resultados en personas cuyo peso es relativamente estable y que presentan grasa localizada en determinadas regiones.
Tampoco es un tratamiento específico para eliminar la celulitis ni las estrías.
La expresión «liposucción sin cirugía» se utiliza mucho comercialmente, pero puede resultar confusa.
Una liposucción propiamente dicha implica introducir una cánula y aspirar grasa, por lo que es un procedimiento invasivo.
Existen tratamientos no quirúrgicos destinados a reducir pequeños depósitos de grasa mediante frío, calor, ultrasonidos u otras energías, pero no son una liposucción y sus resultados, indicaciones y limitaciones son diferentes.
La liposucción es una intervención quirúrgica y puede presentar complicaciones.
Entre las posibles se encuentran:
Algunas complicaciones pueden ser graves y, aunque son poco frecuentes, se han descrito complicaciones potencialmente mortales.
El riesgo depende, entre otros factores, de la salud del paciente, el volumen extraído, el número de zonas intervenidas, la duración de la cirugía, la técnica empleada y las condiciones en las que se realiza.
Durante las primeras semanas es frecuente que exista hinchazón y que el contorno todavía no sea uniforme.
Sin embargo, también pueden aparecer irregularidades persistentes, depresiones, asimetrías o zonas onduladas.
No siempre se deben a que el paciente haya hecho mal el postoperatorio. Pueden influir la técnica quirúrgica, la cantidad y distribución de grasa retirada, la elasticidad de la piel, la fibrosis y el proceso individual de cicatrización.
La recuperación es muy variable.
Después de la intervención son habituales la inflamación, los hematomas, la sensibilidad y cierto grado de dolor. Puede recomendarse una prenda de compresión durante varias semanas.
Caminar precozmente suele formar parte de las recomendaciones postoperatorias para favorecer la movilidad y disminuir el riesgo de coágulos, pero esto no significa que deba retomarse inmediatamente una vida completamente normal.
La vuelta al trabajo y al ejercicio depende de la extensión de la intervención y del tipo de actividad realizada.
En procedimientos pequeños algunas personas pueden reincorporarse relativamente pronto, mientras que en intervenciones extensas la recuperación será más larga.
Los cambios empiezan a apreciarse cuando disminuye la inflamación.
Puede observarse una mejoría durante las primeras semanas, pero una parte de la hinchazón puede persistir durante meses. El resultado final puede tardar varios meses en estabilizarse.
El NHS señala que la zona puede necesitar hasta aproximadamente seis meses para asentarse completamente.
La liposucción reduce el número de células grasas de la zona tratada.
El cambio de contorno puede mantenerse durante mucho tiempo si el peso permanece estable. Sin embargo, la persona puede seguir ganando peso posteriormente.
Las células grasas que quedan pueden aumentar de tamaño y también puede acumularse grasa en otras zonas del cuerpo.
Por eso los resultados no sustituyen unos hábitos destinados a mantener un peso relativamente estable.
No existe un precio único y no resulta útil mantener tablas de precios que quedan anticuadas rápidamente.
El coste puede variar considerablemente según:
Al comparar presupuestos es importante comprobar qué incluye exactamente el precio y no tomar una decisión quirúrgica únicamente por encontrar la oferta más barata.
Conviene realizar una valoración médica individual y conocer con claridad qué puede y qué no puede conseguir la cirugía.
El profesional debe explicar la técnica propuesta, la anestesia, los posibles riesgos, el lugar donde se realizará, el postoperatorio, las alternativas y qué resultados son realistas para ese cuerpo concreto.
La liposucción puede modificar notablemente el contorno de determinadas zonas, pero sigue siendo una cirugía, no un tratamiento cosmético menor ni una forma rápida de perder peso.
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