L&S.- Hubo un tiempo en que hablar de multiorgasmos parecía conceder cierto rango a algunas mujeres. Una podía tener un orgasmo estupendo, pero si otra decía tener tres, cuatro o cinco seguidos, parecía que había alcanzado una categoría superior. La supernena del orgasmo.
Y quizá empezamos a contar lo que nunca necesitó contarse.
Los multiorgasmos existen. Algunas mujeres pueden experimentar dos o más orgasmos durante un mismo encuentro sexual y otras, después de uno, no quieren saber absolutamente nada del siguiente. Incluso pueden quedar tan sensibles que continuar estimulando resulta molesto.
Las dos respuestas pueden ser perfectamente normales. Y hay algo importante que conviene aclarar desde el principio: tener varios orgasmos no significa necesariamente disfrutar más que teniendo uno.
¿Qué son los multiorgasmos?
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Se habla de orgasmos múltiples o multiorgasmos cuando una mujer experimenta más de un orgasmo durante un mismo episodio de actividad sexual.
Pero la definición aparentemente sencilla esconde bastante variedad. Pueden producirse con pocos segundos de diferencia, aparecer después de una pausa o sentirse como sucesivas oleadas de distinta intensidad.
Una investigación realizada con 419 mujeres que se identificaban como multiorgásmicas encontró precisamente varios perfiles diferentes. Los autores concluyeron que el orgasmo múltiple femenino no parece ser un fenómeno único, sino un conjunto de experiencias con características distintas.
¿Cómo puede una mujer tener varios orgasmos?
El orgasmo produce una intensa respuesta del sistema nervioso acompañada de cambios vasculares, musculares y cerebrales. Después llega normalmente una fase de relajación.
Sin embargo, en algunas mujeres la excitación puede mantenerse suficientemente elevada después del primer orgasmo. Si continúa una estimulación que resulta agradable, esa excitación puede volver a aumentar hasta producir otro.
En otras mujeres ocurre justamente lo contrario: el primer orgasmo marca claramente el final de la respuesta sexual de ese momento.
Por eso no existe una secuencia obligatoria.
¿Las mujeres no tienen periodo refractario?
Se repite con frecuencia que los hombres tienen un periodo refractario después del orgasmo y las mujeres no. Es una explicación demasiado sencilla para una realidad bastante más compleja.
En los hombres está bien descrito un periodo posterior a la eyaculación durante el cual resulta difícil o imposible conseguir inmediatamente otra erección y una nueva eyaculación.
En las mujeres no se ha demostrado un equivalente universal comparable y, de hecho, la investigación sobre un posible periodo refractario femenino es sorprendentemente escasa.
Eso no significa que todas las mujeres puedan —ni quieran— continuar inmediatamente después del orgasmo.
Después de un buen orgasmo, a veces lo último que apetece es otro
Muchas mujeres reconocen perfectamente esta sensación.
Después de un orgasmo intenso, especialmente el clítoris puede quedar extremadamente sensible. Una estimulación que segundos antes resultaba placentera puede convertirse de repente en excesiva, desagradable o incluso dolorosa.
Entonces el cuerpo pide exactamente lo contrario: parar.
Puede quedar una agradable sensación de bienestar, relajación y pequeñas contracciones u oleadas posteriores, casi como las réplicas de un terremoto, sin que exista ningún deseo de iniciar otro orgasmo.
En otras mujeres esa hipersensibilidad es menor o desaparece rápidamente y continuar con una estimulación suave permite que la excitación vuelva a crecer.
La ciencia no permite afirmar que una mujer multiorgásmica esté simplemente dividiendo un gran orgasmo en varios pequeños. Pero tampoco existe ninguna razón para considerar que varios orgasmos constituyan una respuesta sexual superior.
¿Por qué algunas mujeres tienen multiorgasmos y otras no?
No existe una única explicación.
Pueden intervenir diferencias individuales en la sensibilidad genital, la excitación que permanece después del primer orgasmo, el tipo de estimulación, la respuesta del sistema nervioso, la comodidad, el aprendizaje sexual, la capacidad para mantener la atención en las sensaciones agradables y el contexto emocional.
También puede cambiar en una misma mujer. Alguien puede experimentar varios orgasmos en determinadas ocasiones y no en otras.
La investigación moderna sobre el orgasmo femenino insiste precisamente en su complejidad: participan mecanismos neurológicos, vasculares, hormonales y psicológicos, con el clítoris como estructura anatómica fundamental de la respuesta orgásmica.
¿Son frecuentes los multiorgasmos en las mujeres?
No tenemos una cifra universal fiable.
Un estudio clásico realizado con 805 mujeres encontró que el 42,7 % había experimentado alguna vez orgasmos múltiples. Investigaciones posteriores también confirman que la experiencia existe, pero las cifras dependen mucho de la población estudiada, de cómo se formule la pregunta y de qué se considere exactamente un orgasmo múltiple.
Por eso estos porcentajes sirven para estudiar el fenómeno, pero no para establecer qué debería ocurrirle a una mujer.
¿Se puede aprender a ser multiorgásmica?
Una mujer puede conocer cada vez mejor su cuerpo y descubrir qué tipo de estimulación le resulta agradable después de un primer orgasmo. En algunas personas eso puede facilitar nuevos orgasmos.
Pero de ahí a afirmar que cualquier mujer puede aprender a ser multiorgásmica siguiendo determinada técnica hay una distancia considerable.
No existe un método científicamente demostrado que garantice convertir a una mujer en multiorgásmica.
Y quizá la pregunta más importante sea otra: ¿por qué tendría que convertirse en ello si ya disfruta satisfactoriamente de su sexualidad?
El segundo orgasmo no es un premio que haya que perseguir
Esto resulta especialmente importante cuando existe una pareja.
A veces quien continúa estimulando puede interpretar conseguir un segundo orgasmo como una demostración de habilidad, generosidad o capacidad sexual. Pero si después del primero el cuerpo de la otra persona está diciendo «basta», continuar no mejora la experiencia.
El segundo orgasmo no es un premio que la pareja tenga que conseguir.
Si la estimulación resulta molesta, insistir puede transformar rápidamente una sensación estupenda en otra desagradable.
La buena sexualidad también consiste en percibir cuándo continuar, cuándo cambiar la estimulación y cuándo dejar tranquilamente que el cuerpo disfrute de lo que acaba de ocurrir.
¿Un orgasmo múltiple es más intenso?
No necesariamente.
Los orgasmos sucesivos pueden sentirse más fuertes, más débiles, más breves o simplemente diferentes. No existe una regla que obligue a que el segundo supere al primero.
Y aquí aparece un dato especialmente interesante: investigaciones sobre experiencia sexual femenina han encontrado que muchas mujeres que habían experimentado orgasmos múltiples no los consideraban más satisfactorios que los orgasmos únicos.
Es decir, contar orgasmos y medir satisfacción sexual no son la misma cosa.
Un buen orgasmo no necesita compañía
Un orgasmo puede ser suficientemente intenso y satisfactorio como para que después no apetezca absolutamente nada más.
Podríamos compararlo con un terremoto: puede haber réplicas después del movimiento principal, pero el terremoto no necesita las réplicas para haber sido un señor terremoto.
En otras ocasiones esas “réplicas” pueden convertirse en nuevas oleadas de excitación y culminar en otro orgasmo. Y también está bien.
Lo que no podemos hacer es establecer una clasificación en la que uno sea poco, dos estén bien y cinco conviertan automáticamente a alguien en una amante extraordinaria.
La supernena multiorgásmica
Y aquí entramos en una cuestión menos anatómica y bastante más cultural.
Durante años determinadas representaciones de la sexualidad femenina han convertido algunas respuestas corporales en símbolos de una supuesta excelencia sexual: tener orgasmos con penetración, localizar perfectamente el punto G, experimentar squirting y, por supuesto, ser multiorgásmica.
El problema no es que esas experiencias existan. Existen.
El problema comienza cuando una posibilidad corporal se transforma en una expectativa y después en una comparación.
Sabemos además que las expectativas sociales y de pareja pueden influir en la experiencia sexual femenina. No necesitamos decidir quién exageró alguna vez sus orgasmos ni quién no. Basta con reconocer que, cuando una respuesta sexual adquiere prestigio, puede aparecer también presión por demostrarla.
¿Y si después del orgasmo no quiero que me toquen?
Pues no ocurre absolutamente nada extraño.
La hipersensibilidad posterior al orgasmo puede hacer que continuar con la misma estimulación resulte desagradable. En ese momento apartarse, cerrar las piernas, cambiar de postura o pedir que pare la estimulación es simplemente una respuesta corporal.
No significa falta de deseo, rechazo hacia la pareja ni incapacidad para tener otro orgasmo.
Significa que en ese momento no apetece otro.
Y esa diferencia es importante.
Preguntas frecuentes sobre los multiorgasmos
¿Qué significa ser multiorgásmica?
Significa experimentar dos o más orgasmos durante un mismo encuentro sexual. No existe una única forma de experimentarlos ni tienen que aparecer inmediatamente uno detrás de otro.
¿Todas las mujeres pueden tener varios orgasmos?
No lo sabemos. Muchas mujeres los experimentan y otras no. La evidencia disponible no permite afirmar que todas puedan conseguirlos mediante entrenamiento.
¿Los siguientes orgasmos son siempre más pequeños?
No. Pueden ser más suaves, más intensos o simplemente diferentes. Tampoco sabemos que los multiorgasmos consistan en repartir un único orgasmo grande en varios pequeños.
¿Ser multiorgásmica significa disfrutar más?
No necesariamente. El número de orgasmos no determina por sí solo la satisfacción sexual.
¿Por qué después de un orgasmo puede molestar que sigan tocando el clítoris?
Porque puede aparecer una intensa hipersensibilidad genital. Lo que era agradable antes del orgasmo puede resultar excesivo inmediatamente después.
¿Hay que intentar conseguir un segundo orgasmo?
Solo si continuar resulta agradable y apetece. No existe ninguna ventaja sexual en perseguirlo como objetivo.
Quizá deberíamos dejar de contar
Los multiorgasmos son una posibilidad fascinante de la respuesta sexual femenina. Algunas mujeres los experimentan habitualmente, otras ocasionalmente y otras nunca.
Ninguna pertenece por ello a una categoría sexual superior.
Después de tantos años contando orgasmos, buscando puntos anatómicos y comparando respuestas, quizá podamos volver a una pregunta bastante más sencilla:
¿Lo estoy disfrutando?
Si la respuesta es sí, probablemente el marcador sobra.
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Fuentes y referencias
- Gérard M et al. Female Multiple Orgasm: An Exploratory Internet-Based Survey. Journal of Sex Research, 2021.
- Cerwenka S et al. Single and Multiple Orgasm Experience Among Women in Heterosexual Partnerships. Journal of Sexual Medicine, 2021.
- Darling CA et al. The female sexual response revisited: understanding the multiorgasmic experience in women.
- Subjective sexual experience in college women. Estudio sobre orgasmos únicos y múltiples y satisfacción sexual.
- Levin RJ. Revisiting post-ejaculation refractory time: what we know and what we do not know in males and females.
- Pope R et al. Female Orgasmic Disorder: Current Understanding and Clinical Management. Obstetrics & Gynecology, 2026.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración médica, ginecológica o sexológica individual.
Sobre la autora
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.
