El nombre de Mounjaro aparece cada vez más asociado a adelgazar, perder peso o controlar el apetito. Pero detrás de ese nombre que se ha puesto de moda no hay un suplemento, un quemagrasas ni un producto cosmético: Mounjaro es un medicamento sujeto a prescripción médica.
Su principio activo es la tirzepatida. Se utiliza para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y también está indicado, en determinadas circunstancias, para el control del peso en personas con obesidad o con sobrepeso acompañado de problemas de salud relacionados con el peso.
Y conviene hacer esta distinción desde el principio. Una cosa es tratar médicamente la obesidad y otra muy diferente utilizar un medicamento como recurso para perder unos kilos por motivos exclusivamente estéticos.
¿Mounjaro sirve para bajar de peso?
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Sí. Mounjaro puede producir una pérdida de peso importante. Negarlo sería tan poco riguroso como presentarlo como una solución apropiada para todo el mundo.
La tirzepatida actúa sobre mecanismos relacionados con la regulación de la glucosa, el apetito y la ingesta de alimentos. Entre sus efectos está una disminución del apetito, lo que puede facilitar una reducción de la cantidad de comida que se consume.
Precisamente porque funciona, Mounjaro no debería contemplarse como si fuera una nueva dieta de moda. Es un tratamiento farmacológico y tiene indicaciones concretas.
Mounjaro 5 mg, 10 mg o 15 mg: no es una cuestión de elegir dosis
Existen diferentes presentaciones y por eso son frecuentes las búsquedas sobre Mounjaro 5 mg, Mounjaro 10 mg o Mounjaro 15 mg. Pero la dosis no se elige según los kilos que una persona quiera perder ni tomando como referencia la experiencia de otra persona.
La indicación, la pauta y cualquier modificación del tratamiento deben ser valoradas individualmente por un profesional sanitario.
Los efectos secundarios de Mounjaro también existen
Que un medicamento sea eficaz no significa que sea inocuo. Entre los efectos secundarios de Mounjaro se encuentran con frecuencia molestias gastrointestinales como náuseas y diarrea. También pueden aparecer vómitos y estreñimiento.
Además, existen precauciones y situaciones particulares que deben valorarse antes y durante el tratamiento. Esa es una de las razones por las que no tiene sentido tratar este tipo de medicamentos como productos de consumo para adelgazar.
El problema de comprar inyecciones para adelgazar fuera del circuito sanitario
La enorme popularidad de los medicamentos utilizados para perder peso ha generado además un fenómeno mucho más preocupante: su venta fuera de los canales sanitarios habituales.
Las autoridades sanitarias europeas han advertido de la aparición de productos ilegales comercializados como tirzepatida, semaglutida o liraglutida, algunos promocionados a través de páginas web y redes sociales.
Comprar una supuesta inyección para adelgazar por Internet o por canales no autorizados no equivale a recibir un medicamento controlado y prescrito por un profesional. En esos casos ni siquiera existe siempre la garantía de que el producto contenga realmente lo que anuncia.
Mounjaro no sustituye unos hábitos que podamos mantener
La obesidad es una enfermedad y hay personas para las que el tratamiento farmacológico puede estar perfectamente indicado. Para ellas, disponer de medicamentos eficaces puede representar una ayuda muy importante.
Pero convertir esos medicamentos en el nuevo atajo para adelgazar es otra cuestión.
El propio tratamiento para el control del peso se plantea acompañado de una alimentación adecuada y actividad física. Y hay una razón sencilla: perder peso no debería ser el único objetivo. Mantener la salud, la fuerza y unos hábitos que puedan sostenerse con el paso del tiempo es mucho más importante que conseguir rápidamente un determinado número en la báscula.
Una inyección puede formar parte de un tratamiento cuando está indicada. No puede hacer por nosotros el cambio de hábitos.
¿Qué ocurre cuando se deja de tomar Mounjaro?
Esta es probablemente una de las preguntas más importantes antes de plantearse un tratamiento para perder peso: ¿qué ocurre cuando se retira?
Los estudios realizados con tirzepatida indican que una parte importante del peso perdido puede recuperarse después de suspender el tratamiento. En el ensayo SURMOUNT-4, los participantes habían perdido una media del 20,9 % de su peso durante las primeras 36 semanas de tratamiento. Después, una parte continuó con tirzepatida y otra pasó a recibir placebo.
Durante las 52 semanas siguientes, quienes dejaron de recibir tirzepatida recuperaron una cantidad importante del peso perdido, mientras que quienes continuaron el tratamiento siguieron perdiendo peso.
Esto no significa que Mounjaro provoque un “efecto rebote” en el sentido tradicional. Lo que muestra es algo más interesante: al desaparecer el efecto farmacológico que ayuda a regular el apetito y la ingesta, mantener el nuevo peso puede resultar más difícil.
Y esta cuestión merece tenerse en cuenta antes de contemplar estos medicamentos como una solución rápida para adelgazar unos kilos. El tratamiento de la obesidad puede requerir un planteamiento a largo plazo, y la alimentación, la actividad física y unos hábitos sostenibles siguen formando parte de ese planteamiento.
¿Se pierde solamente grasa con Mounjaro?
No. Cuando una persona pierde una cantidad importante de peso, no todo lo que desaparece es tejido adiposo.
Un subestudio del ensayo SURMOUNT-1 analizó la composición corporal mediante densitometría. Entre los participantes tratados con tirzepatida, aproximadamente el 75 % del peso perdido correspondió a masa grasa y alrededor del 25 % a masa magra.
Conviene interpretar correctamente ese dato. La masa magra no es exactamente sinónimo de músculo, pero su disminución recuerda algo importante: adelgazar y mejorar la composición corporal no son exactamente la misma cosa.
Especialmente a medida que cumplimos años, conservar la fuerza y la masa muscular tiene una importancia que va mucho más allá de lo que marque la báscula. Por eso, cuando existe una pérdida de peso considerable, la alimentación adecuada y el ejercicio —incluido el trabajo de fuerza cuando resulte apropiado— adquieren especial relevancia.
Mounjaro funciona, pero la pregunta no termina ahí
Los estudios dejan pocas dudas sobre la capacidad de la tirzepatida para producir una pérdida de peso considerable en las personas para las que está indicada. En los ensayos evaluados por la Agencia Europea de Medicamentos, las reducciones fueron muy superiores a las obtenidas con placebo.
La cuestión, por tanto, no debería plantearse simplemente como “¿Mounjaro adelgaza?”. Sabemos que puede hacerlo.
Las preguntas importantes son otras: ¿está indicado en esa persona?, ¿qué beneficios puede obtener?, ¿qué riesgos tiene?, ¿cómo se va a preservar la masa muscular?, ¿qué hábitos acompañarán al tratamiento? y ¿qué estrategia habrá para mantener el peso a largo plazo?
Cuando hablamos de un medicamento, esas preguntas importan bastante más que conseguir que la báscula marque rápidamente unos kilos menos.
Fuentes y referencias
La información de este artículo se ha elaborado a partir de documentación oficial y publicaciones científicas sobre tirzepatida y Mounjaro.
- Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Mounjaro (tirzepatida): indicaciones, funcionamiento, eficacia y seguridad. Consultar ficha oficial de Mounjaro en la EMA .
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) – CIMA. Ficha técnica oficial de Mounjaro (tirzepatida): indicaciones, posología, advertencias, contraindicaciones y reacciones adversas. Consultar ficha técnica de Mounjaro .
- Aronne LJ, et al. SURMOUNT-4. Ensayo clínico sobre mantenimiento de la pérdida de peso y los cambios observados tras continuar o retirar tirzepatida. Consultar el estudio .
- Subestudio de composición corporal SURMOUNT-1. Análisis de los cambios en masa grasa y masa magra durante el tratamiento con tirzepatida. Consultar publicación en PubMed .
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento indicados por un profesional sanitario.

