L&S.- La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual causada por Trichomonas vaginalis, un protozoo que infecta el aparato genitourinario humano. Es una infección común, tratable y curable, y está considerada la ITS no vírica más frecuente a escala mundial.
Uno de sus principales problemas es que muchas personas infectadas no presentan síntomas y pueden transmitirla sin saber que la tienen. Cuando aparecen molestias, pueden afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque los síntomas son más frecuentes y suelen ser más evidentes en las mujeres.
¿Qué es la tricomoniasis?
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Trichomonas vaginalis es un parásito unicelular que vive principalmente en el tracto genital y urinario. En las mujeres suele localizarse en la vagina, la vulva, el cuello uterino o la uretra; en los hombres, sobre todo en la uretra.
La Organización Mundial de la Salud estima que en 2020 se produjeron alrededor de 156 millones de nuevas infecciones por T. vaginalis entre personas de 15 a 49 años. La infección puede pasar inadvertida durante meses o incluso años si no se diagnostica y trata.
Según los CDC, alrededor del 70 % de las personas infectadas no presentan signos ni síntomas. Por eso una persona puede transmitir la tricomoniasis aunque se encuentre perfectamente bien.
¿Cómo se contagia la tricomoniasis?
La tricomoniasis se transmite principalmente por contacto sexual con una persona infectada. El contagio puede producirse del pene a la vagina, de la vagina al pene y también entre vaginas.
No es habitual que Trichomonas vaginalis infecte otras zonas como la boca, las manos o el ano. El parásito además sobrevive mal fuera del organismo, por lo que actualmente el enfoque principal está en la transmisión sexual y no en objetos cotidianos.
El riesgo aumenta cuando se mantienen relaciones sin preservativo y cuando existen varias parejas sexuales. También es posible transmitir la infección aunque no haya síntomas.
Síntomas de tricomoniasis en mujeres
En las mujeres, la tricomoniasis puede producir inflamación vaginal y cambios en el flujo. El síntoma más característico es precisamente un aumento o alteración del flujo vaginal, aunque no siempre aparece.
Entre los posibles síntomas se encuentran:
- picor, ardor o irritación genital;
- enrojecimiento o dolor vulvar;
- molestias al orinar;
- dolor durante las relaciones sexuales;
- aumento del flujo vaginal;
- flujo transparente, blanco, amarillento o verdoso;
- olor vaginal más intenso de lo habitual.
Estos síntomas pueden confundirse con otras causas de mucho flujo vaginal o leucorrea, candidiasis, vaginosis bacteriana u otras infecciones. Por eso no es posible diagnosticar una tricomoniasis únicamente por el aspecto del flujo.
Síntomas de tricomoniasis en hombres
En los hombres la infección es con frecuencia asintomática. Cuando aparecen síntomas, suelen afectar a la uretra y pueden incluir:
- picor o irritación en el interior del pene;
- ardor al orinar;
- ardor después de eyacular;
- secreción uretral;
- molestias o irritación genital.
La ausencia de síntomas no significa que el hombre no pueda transmitir la infección a su pareja.
¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas?
Cuando la tricomoniasis produce síntomas, estos pueden aparecer entre unos días y varias semanas después del contagio. Los CDC señalan que en algunas personas comienzan entre 5 y 28 días después de la infección, mientras que en otras pueden aparecer mucho más tarde.
Además, los síntomas pueden ir y venir. Por eso una mejoría espontánea no significa necesariamente que la infección haya desaparecido.
¿Cómo se diagnostica la tricomoniasis?
La tricomoniasis no puede diagnosticarse de forma fiable solo por los síntomas o mediante una exploración física. Es necesario realizar una prueba de laboratorio.
Actualmente pueden utilizarse muestras vaginales, cervicales, uretrales o de orina, dependiendo de la persona y del método diagnóstico disponible.
Las pruebas moleculares o NAAT tienen una sensibilidad superior a métodos antiguos como la observación microscópica directa y se utilizan cada vez más para confirmar la infección.
El cultivo sigue existiendo, pero ya no debe presentarse como el único método diagnóstico ni el Papanicolau como una prueba específica para tricomoniasis.
Tratamiento de la tricomoniasis
La buena noticia es que la tricomoniasis se puede curar.
El tratamiento se realiza con medicamentos del grupo de los nitroimidazoles, principalmente metronidazol o tinidazol por vía oral, siguiendo la pauta indicada por un profesional sanitario.
No debe confundirse este tratamiento con el uso de cremas u óvulos vaginales como sustitutos del tratamiento oral. Las guías clínicas no consideran adecuado el gel vaginal de metronidazol como tratamiento de elección para eliminar T. vaginalis, porque no alcanza concentraciones suficientes en determinadas zonas del aparato genital.
La pauta concreta puede variar según el sexo, el embarazo, tratamientos previos, reinfecciones o posibles resistencias. Por eso no conviene automedicarse.
La pareja también debe tratarse
Uno de los motivos más frecuentes por los que la tricomoniasis reaparece es que una de las personas se trata y su pareja no.
Las parejas sexuales actuales deben recibir tratamiento al mismo tiempo, incluso aunque no tengan síntomas, para evitar un ciclo de reinfecciones.
También conviene evitar las relaciones sexuales hasta que todas las personas implicadas hayan completado el tratamiento y hayan desaparecido los síntomas.
¿Puede volver la tricomoniasis después del tratamiento?
Sí. Haber tenido tricomoniasis no genera una protección duradera frente a futuras infecciones.
Los CDC señalan que la reinfección es relativamente frecuente y recomiendan que las mujeres tratadas se sometan nuevamente a una prueba aproximadamente tres meses después del tratamiento, aunque su pareja también haya sido tratada.
Si la infección persiste después de una pauta correctamente realizada y sin nuevas exposiciones sexuales, el profesional sanitario puede valorar una reinfección, un problema de adherencia al tratamiento o, con menor frecuencia, resistencia al medicamento.
Tricomoniasis en el embarazo
La tricomoniasis durante el embarazo merece especial atención. La infección se ha asociado con un mayor riesgo de:
- parto prematuro;
- rotura prematura de membranas;
- bajo peso al nacer.
El tratamiento puede administrarse durante el embarazo bajo supervisión médica. Ante síntomas compatibles o un diagnóstico confirmado, es importante consultar para recibir una valoración individualizada.
Tricomoniasis y VIH
La inflamación genital causada por Trichomonas vaginalis puede facilitar la adquisición y transmisión de otras infecciones de transmisión sexual. La OMS señala que la infección por tricomonas se asocia con un mayor riesgo de adquirir el VIH.
Por ese motivo, cuando se diagnostica una ITS puede ser recomendable valorar también la realización de pruebas para otras infecciones de transmisión sexual según los antecedentes y el riesgo individual.
¿Cómo prevenir la tricomoniasis?
El uso correcto y constante de preservativos reduce significativamente el riesgo de transmisión de tricomoniasis y otras infecciones de transmisión sexual.
También ayudan:
- realizar pruebas cuando exista una nueva pareja o una situación de riesgo;
- hablar abiertamente sobre las infecciones de transmisión sexual;
- completar correctamente los tratamientos prescritos;
- tratar simultáneamente a las parejas sexuales cuando existe un diagnóstico;
- evitar mantener relaciones sexuales hasta completar el tratamiento.
Los preservativos reducen mucho el riesgo, pero ningún método ofrece una protección absoluta frente a todas las infecciones de transmisión sexual.
Cuándo consultar
Conviene acudir a un profesional sanitario si aparece un flujo vaginal diferente de lo habitual, olor intenso, picor, ardor al orinar, dolor genital, secreción uretral o molestias durante las relaciones sexuales.
También debe consultarse después de una relación sexual de riesgo o si una pareja ha sido diagnosticada de tricomoniasis u otra infección de transmisión sexual, aunque no existan síntomas.
La tricomoniasis es curable, pero muchas personas no saben que la tienen. Diagnosticarla y tratar simultáneamente a las parejas sexuales es la mejor forma de cortar la cadena de transmisión.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud. Tricomoniasis. Actualización de noviembre de 2025.
- Centers for Disease Control and Prevention. Acerca de la tricomoniasis.
- CDC. Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines: Trichomoniasis.
- CDC DPDx. Trichomoniasis: biology and laboratory diagnosis.
Última revisión: septiembre de 2026.
Contenido revisado con fines divulgativos. Este artículo no sustituye el diagnóstico, tratamiento ni las recomendaciones individualizadas de un profesional sanitario.
Acerca de Beatriz
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.

