L&S.- La glutamina es uno de los aminoácidos más abundantes del organismo. El cuerpo puede fabricarla por sí mismo y también se obtiene a través de los alimentos, especialmente carnes, pescados, huevos, lácteos, legumbres y otros alimentos ricos en proteínas.
En condiciones normales suele haber suficiente glutamina para cubrir las necesidades del organismo. Sin embargo, en situaciones de estrés metabólico importante, enfermedad grave, traumatismos, cirugía o determinados estados catabólicos, la demanda puede aumentar.
¿Qué es la glutamina?
Contenidos
La glutamina es un aminoácido que participa en numerosos procesos metabólicos.
Entre sus funciones principales destacan:
- transportar nitrógeno entre tejidos;
- servir como fuente de energía para algunas células;
- participar en el metabolismo de proteínas;
- intervenir en el equilibrio ácido-base;
- contribuir al funcionamiento normal del intestino y del sistema inmunitario.
Aunque tradicionalmente se clasifica como aminoácido no esencial, en determinadas situaciones puede considerarse condicionalmente esencial, porque las necesidades del organismo pueden superar temporalmente su capacidad de producción.
Si quieres entender mejor qué son estas moléculas, puedes ampliar en nuestro artículo sobre aminoácidos.
¿Para qué sirve en el organismo?
Una parte importante de la glutamina se encuentra en el músculo esquelético y circula en sangre para ser utilizada por distintos tejidos.
También sirve como combustible para células intestinales y determinadas células del sistema inmunitario.
Además, participa en el transporte de nitrógeno y en mecanismos que ayudan a mantener el equilibrio ácido-base.
Todo esto explica que sea una molécula importante desde el punto de vista fisiológico.
Pero una cosa es que la glutamina tenga muchas funciones en el organismo y otra distinta que tomar más glutamina en forma de suplemento mejore todas esas funciones en una persona sana.
Glutamina e intestino
La glutamina es utilizada como fuente de energía por células de la mucosa intestinal.
Por eso se ha investigado en distintos problemas digestivos y en situaciones clínicas en las que la barrera intestinal puede estar comprometida.
Sin embargo, no deberíamos afirmar que tomar glutamina “sella el intestino permeable”, trata la candidiasis o cura la disbiosis.
La utilidad depende mucho del problema concreto y la evidencia todavía es desigual.
Si quieres ampliar sobre alteraciones de la microbiota, puedes consultar nuestro artículo sobre disbiosis intestinal.
Glutamina y sistema inmunitario
Las células inmunitarias pueden utilizar glutamina como fuente energética.
Durante enfermedades graves, traumatismos o estrés metabólico importante, las necesidades pueden aumentar.
Esto ha hecho que la glutamina se estudie ampliamente en nutrición clínica.
Pero en una persona sana, tomar glutamina no significa automáticamente “subir las defensas”.
La relación entre nutrición y sistema inmunitario es bastante más compleja.
¿Sirve para ganar músculo?
Esta es una de las preguntas más frecuentes.
La glutamina está presente en grandes cantidades en el músculo, pero eso no significa que tomar suplementos aumente directamente la masa muscular.
En personas sanas que consumen suficiente proteína, los estudios no muestran de forma consistente que la suplementación con glutamina produzca ganancias importantes de fuerza o masa muscular.
Para desarrollar músculo tienen mucho más peso el entrenamiento de fuerza, el aporte energético adecuado y una ingesta suficiente de proteínas.
Puedes ampliar sobre este último aspecto en nuestro artículo sobre proteínas.
¿Ayuda a recuperarse después del ejercicio?
Aquí la evidencia tampoco permite considerarla un suplemento imprescindible.
Algunos estudios han investigado su efecto sobre dolor muscular, recuperación o función inmunitaria después de ejercicios intensos, pero los resultados son variables.
En un deportista sano, bien alimentado y con una ingesta adecuada de proteínas, la glutamina suele aportar mucho menos de lo que históricamente se le ha atribuido.
Si estás valorando suplementos para entrenamiento, la evidencia es mucho más sólida para otros productos, como la creatina, dependiendo del tipo de ejercicio.
¿Puede ser útil en situaciones clínicas?
Sí, aquí cambia bastante el contexto.
La glutamina se ha estudiado en medicina y nutrición clínica en situaciones como:
- traumatismos graves;
- quemaduras;
- determinados pacientes hospitalizados;
- estados catabólicos intensos;
- algunas situaciones de nutrición artificial.
Pero esas indicaciones no deben extrapolarse al consumo libre de suplementos en personas sanas.
En medicina, la dosis, vía de administración y tipo de paciente importan muchísimo.
¿La glutamina ayuda a adelgazar?
No existe evidencia suficiente para recomendar glutamina como suplemento para perder peso.
Que intervenga en el metabolismo de la glucosa o de los aminoácidos no significa que produzca una reducción relevante de grasa corporal.
Tampoco evita por sí sola la ansiedad por comer ni sustituye un plan de alimentación adecuado.
Si el objetivo es perder peso, sigue siendo mucho más útil comprender el metabolismo basal, la actividad física y la ingesta total.
¿Hay que tomar más cantidad con la edad?
No existe una recomendación general de que todas las personas mayores deban suplementarse con glutamina.
El envejecimiento puede modificar la masa muscular y distintos procesos metabólicos, pero eso no significa que una carencia de glutamina sea la causa principal de la pérdida muscular relacionada con la edad.
Para preservar músculo resultan mucho más importantes el ejercicio de fuerza, una alimentación adecuada y suficiente proteína.
¿Qué alimentos contienen glutamina?
La glutamina está presente en numerosos alimentos proteicos, entre ellos:
- carnes;
- pescados;
- huevos;
- leche y derivados;
- legumbres;
- frutos secos.
El organismo también puede sintetizarla, por lo que una persona sana no depende exclusivamente de la cantidad presente en los alimentos.
¿Qué es la L-glutamina?
La L-glutamina es la forma biológicamente utilizada por el organismo y la que suele encontrarse en suplementos.
Que aparezca la letra “L” en la etiqueta no significa que se trate de un producto especialmente potente o diferente a la glutamina que utiliza nuestro cuerpo.
Simplemente identifica su forma química.
¿Cuánta se debe tomar?
Las dosis utilizadas en estudios son muy variables según el objetivo y el tipo de población.
Por eso no resulta sensato dar una cantidad universal para todo el mundo.
En personas sanas que toman suplementos deportivos, las necesidades deben valorarse en función de la dieta, entrenamiento y objetivo.
En situaciones médicas, la dosis debe establecerse dentro del contexto clínico.
¿Es segura?
La glutamina suele tolerarse bien en cantidades habituales, aunque puede provocar molestias digestivas en algunas personas.
Las dosis elevadas o el uso prolongado no deberían asumirse como inocuos simplemente porque sea un aminoácido presente de forma natural en el organismo.
Las personas con enfermedades hepáticas o renales, embarazo o tratamientos médicos relevantes deberían consultar antes de utilizar suplementos.
En resumen
La glutamina es un aminoácido muy abundante que participa en el metabolismo, el transporte de nitrógeno, el funcionamiento intestinal y diversos procesos celulares.
En personas sanas y bien alimentadas, la suplementación no ha demostrado grandes beneficios para ganar músculo, adelgazar o mejorar el rendimiento.
Su interés es mayor en determinadas situaciones clínicas o de estrés metabólico importante, donde las necesidades pueden aumentar.
Referencias
Glutamine – National Library of Medicine / PubChem
Glutamine and immune function – PubMed
Glutamine supplementation and exercise – PubMed
Última revisión: Agosto de 2026
Contenido revisado con fines divulgativos. Este artículo no sustituye el diagnóstico, tratamiento ni las recomendaciones individualizadas de un profesional sanitario.

