L&S.- El ejercicio físico infantil no tiene por qué empezar con una equipación, un entrenador ni una actividad organizada. Para un niño, moverse puede ser correr detrás de una pelota, montar en bicicleta, bailar, saltar, caminar al colegio, trepar o jugar en el parque. Lo importante es que el movimiento forme parte de su vida cotidiana.
Los niños son movimiento. Si pueden y les dejamos, corren, saltan, se agachan, trepan, persiguen, bailan y vuelven a empezar. La actividad física contribuye al desarrollo de huesos y músculos, mejora la coordinación y la capacidad cardiovascular y ayuda a construir desde pequeños una relación natural con el propio cuerpo. Los CDC recogen también beneficios sobre la atención, la memoria, la salud cerebral y el bienestar emocional.
¿Cuánto ejercicio necesitan los niños?
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Entre los 5 y los 17 años, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa, principalmente aeróbica. También aconseja incorporar actividades más intensas y aquellas que fortalecen músculos y huesos al menos tres días por semana.
Pero esos 60 minutos no tienen que parecerse a una clase de gimnasia ni hacerse necesariamente de una sola vez. Caminar, correr, jugar, montar en bicicleta o practicar algún deporte pueden formar parte de ese tiempo.
¿Qué ejercicio es bueno para los niños?
No existe un único ejercicio físico infantil que sea mejor para todos. En general, durante la infancia interesa sobre todo la variedad de movimientos: correr, saltar, lanzar, nadar, bailar, pedalear, trepar, mantener el equilibrio o simplemente jugar activamente.
Un niño tampoco necesita practicar un deporte para estar físicamente activo. El deporte puede ser estupendo si le gusta, pero moverse y hacer deporte no son exactamente lo mismo. Un paseo en bicicleta con la familia, una tarde jugando en el parque o ir andando al colegio también cuentan.
Y hay una diferencia importante respecto a los adultos: el niño no debería moverse pensando en quemar calorías o conseguir determinado aspecto físico. Se mueve porque su cuerpo está aprendiendo a moverse y porque está creciendo.
Ejercicio físico infantil y crecimiento
Una de las dudas de muchos padres es qué ejercicio puede favorecer el crecimiento. No hay una actividad que haga crecer más a un niño por sí sola. Lo que sí sabemos es que la actividad física habitual forma parte de un desarrollo saludable y ayuda a fortalecer huesos y músculos durante una etapa en la que el organismo está cambiando continuamente.
Por eso suele tener más sentido favorecer una infancia activa que buscar el supuesto “mejor deporte para crecer”. El juego, una alimentación adecuada, el descanso y el movimiento cotidiano trabajan juntos.
Menos pantalla no significa necesariamente más ejercicio
Televisión, móvil, ordenador, tableta y videojuegos pueden acumular muchas horas casi sin darnos cuenta. Pero quitar una pantalla y dejar un vacío tampoco garantiza que el niño vaya a levantarse encantado a correr.
Funciona mejor ofrecer alternativas que apetezcan: salir al parque, pasear al perro, ir en bicicleta, quedar con otros niños, bailar, jugar a la pelota o descubrir una actividad que realmente le interese.
El objetivo no debería ser presentar el movimiento como el castigo por haber estado sentado, sino conseguir que tenga un lugar normal y agradable en el día.
Cómo conseguir que un niño se mueva más
Descubre qué le gusta. No todos quieren fútbol, baloncesto o natación. A uno puede entusiasmarle bailar y otro preferir la bicicleta, los patines, caminar por el monte o simplemente jugar con sus amigos.
Muévete con él. Una salida en bicicleta, un paseo o un rato jugando juntos suma actividad y, además, tiempo compartido.
Aprovecha la vida cotidiana. Cuando las circunstancias lo permiten, caminar al colegio, utilizar las escaleras o hacer pequeños desplazamientos andando introduce movimiento sin necesidad de convertirlo en “la hora del ejercicio”.
Facilita el juego con otros niños. Muchas veces no hace falta organizar demasiado. Cuando tienen espacio, tiempo y compañía, el propio juego hace buena parte del trabajo.
Da ejemplo. Es difícil transmitir que moverse es importante si los adultos de la casa consideran cualquier desplazamiento a pie una desgracia evitable.
Ejercicio, sobrepeso y obesidad infantil
La actividad física es importante en la prevención y el abordaje del sobrepeso y la obesidad infantil, pero sería demasiado simple reducir el problema a “el niño tiene que hacer más ejercicio”. El Estudio ALADINO de AESAN recuerda que también intervienen la alimentación, el uso de pantallas, el descanso, el entorno familiar y otros factores.
Además, un niño con un peso adecuado también necesita moverse. El ejercicio físico infantil no es un tratamiento para adelgazar: es parte de una infancia saludable.
Que moverse no se convierta en una obligación desagradable
Los adultos hablamos de disciplina, entrenamiento y fuerza de voluntad. Los niños suelen funcionar mejor con algo bastante más sencillo: divertirse.
Si cada salida en bicicleta termina en una discusión, quizá haya que probar otra cosa. Si bailar le encanta, que baile. Si disfruta nadando, estupendo. Y si lo que realmente quiere es correr detrás de sus amigos hasta llegar a casa con las rodillas sucias, también ha hecho ejercicio.
El mejor movimiento durante la infancia no siempre es el más completo sobre el papel. Muchas veces es el que consigue que mañana quiera volver a moverse.
Preguntas frecuentes sobre ejercicio físico infantil
¿Los niños tienen que hacer deporte todos los días?
No necesariamente. Necesitan actividad física habitual, pero esta puede proceder del juego, los desplazamientos cotidianos, la bicicleta, el baile y muchas otras formas de movimiento, además del deporte.
¿Caminar cuenta como ejercicio para un niño?
Sí. Caminar forma parte de la actividad física cotidiana y puede contribuir al tiempo total de movimiento, especialmente si sustituye desplazamientos que normalmente se realizan sentados.
¿Qué deporte es mejor para un niño?
No existe uno universalmente mejor. La edad, sus gustos, sus capacidades y las circunstancias familiares importan. Una actividad adecuada que disfruta y mantiene suele ser más útil que otra supuestamente perfecta que detesta.
¿El ejercicio ayuda a que los niños crezcan?
La actividad física favorece un desarrollo saludable y fortalece músculos y huesos, pero ningún ejercicio concreto garantiza que un niño alcance una estatura mayor.
¿Hay que obligar a un niño a hacer ejercicio?
Conviene establecer hábitos y límites al sedentarismo, pero también escuchar sus preferencias. El objetivo es ayudarle a incorporar el movimiento a su vida, no conseguir que lo perciba como un castigo.
Referencias:
World Health Organization. WHO Guidelines on Physical Activity and Sedentary Behaviour.
Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Health Benefits of Physical Activity for Children.
AESAN. Estudio ALADINO y datos sobre sobrepeso y obesidad infantil.
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario cuando exista una enfermedad, lesión o limitación que pueda afectar a la práctica de ejercicio.

