L&S.- La anorgasmia masculina es la dificultad persistente o recurrente para alcanzar el orgasmo, aunque exista deseo sexual, excitación y una estimulación suficiente. Puede ocurrir durante las relaciones sexuales, durante la masturbación o solamente en determinadas situaciones.
No debe confundirse con la disfunción eréctil. Un hombre puede tener una erección normal y, sin embargo, no conseguir llegar al clímax. Tampoco orgasmo y eyaculación son exactamente lo mismo: normalmente aparecen juntos, pero no siempre.
¿Cómo se manifiesta la anorgasmia masculina?
Contenidos
El hombre puede sentir deseo y excitación, mantener una erección y disfrutar de la relación, pero no consigue culminarla o necesita una estimulación excesivamente prolongada. En algunos casos la eyaculación puede producirse con una sensación orgásmica muy débil.
Puede aparecer desde el inicio de la vida sexual, desarrollarse después de años sin problemas o presentarse únicamente con determinadas parejas, prácticas o circunstancias.
Causas de la anorgasmia masculina
No existe una única causa y no siempre es un problema psicológico. Pueden intervenir factores emocionales, medicamentos, enfermedades o alteraciones neurológicas.
- Ansiedad y preocupación por el rendimiento. Cuanto más pendiente está el hombre de “conseguir llegar”, más difícil puede resultar abandonarse a las sensaciones.
- Estrés y cansancio. Una etapa de estrés intenso puede afectar al deseo, la excitación y la respuesta sexual. Puede ampliarse información en estrés y cortisol.
- Problemas de pareja, miedo, culpa o experiencias traumáticas relacionadas con la sexualidad.
- Medicamentos. Algunos antidepresivos y otros fármacos pueden retrasar o dificultar el orgasmo.
- Diabetes y enfermedades neurológicas, que pueden alterar la sensibilidad y las vías nerviosas implicadas en la respuesta sexual.
- Lesiones medulares o determinadas cirugías que afecten a los nervios de la pelvis.
- Alcohol y otras drogas, que también pueden modificar la respuesta sexual. Más información en drogas y sexo.
Anorgasmia masculina y eyaculación retardada
Son problemas relacionados, pero no exactamente iguales. En la eyaculación retardada el hombre tarda mucho en eyacular o no consigue hacerlo. En la anorgasmia, la dificultad principal está en alcanzar la sensación de orgasmo.
Por eso resulta importante saber si existe eyaculación, si el clímax se consigue mediante masturbación pero no con la pareja o si el problema apareció después de comenzar algún medicamento.
¿Tiene tratamiento?
Sí, aunque depende de la causa. Si existe una enfermedad o un medicamento implicado, el médico valorará ese factor. No conviene suspender por cuenta propia un tratamiento, especialmente si se trata de antidepresivos.
Cuando predominan la ansiedad, los problemas de pareja, el miedo o la presión por “tener que llegar”, la terapia sexual o psicológica puede resultar útil.
La anorgasmia masculina tampoco significa falta de deseo, falta de atracción por la pareja ni un problema de masculinidad. En muchos casos mejora cuando se identifica correctamente qué está interfiriendo en la respuesta sexual.
Cuándo consultar
Conviene consultar cuando la dificultad se mantiene durante un tiempo, provoca malestar personal o en la pareja, aparece de forma brusca después de una etapa normal o coincide con el comienzo de un medicamento o una enfermedad.
La anorgasmia femenina puede compartir algunos factores, aunque sus causas y tratamiento no tienen por qué ser los mismos.
Referencias
- American Urological Association. Disorders of Ejaculation Guideline.
- MSD Manual. Delayed Ejaculation and Orgasmic Disorders.
Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual.
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.

