L&S.- Las compresas y tampones han cambiado mucho en las últimas décadas. A la celulosa y el algodón se han añadido polímeros superabsorbentes, capas sintéticas muy finas, adhesivos, películas impermeables y, en determinados productos, perfumes, pigmentos u otros componentes destinados a mejorar la absorción, la sensación de sequedad o el control del olor.
Eso no significa que las compresas y los tampones actuales sean tóxicos. Pero tampoco significa que todos sus materiales sean indiferentes para todas las mujeres. La vulva es una zona especialmente sensible al roce, la humedad y determinados irritantes o alérgenos, y algunas personas pueden desarrollar picor, escozor o dermatitis con ciertos productos.
Existe además una cuestión diferente de la sanitaria: muchos de los materiales utilizados en los productos menstruales desechables son plásticos o polímeros sintéticos, habitualmente obtenidos a partir de materias primas fósiles, que terminan convertidos en residuos después de unas pocas horas de uso.
Compresas y tampones: ¿de qué están hechos actualmente?
Contenidos
Una compresa no suele estar fabricada de un único material. Es un producto formado por varias capas cuya función es permitir que el flujo atraviese la superficie, quede retenido en un núcleo absorbente y no vuelva a salir hacia la piel o la ropa.
Según el modelo, puede combinar:
- Celulosa o pulpa de madera, utilizada tradicionalmente como material absorbente.
- Polímeros superabsorbentes, capaces de captar grandes cantidades de líquido y retenerlas en su estructura.
- Polietileno, polipropileno y otros polímeros en capas superficiales, sistemas de distribución del líquido o películas impermeables.
- Adhesivos utilizados tanto para fijar la compresa a la ropa interior como para unir algunas de sus capas.
- En determinados productos, pigmentos, perfumes, tensioactivos, siliconas u otros componentes.
Un estudio publicado en 2026 que analizó compresas y protectores diarios comerciales encontró una composición muy diversa. Entre los materiales más frecuentes estaban la celulosa, las poliolefinas y los adhesivos, además de numerosos componentes adicionales. Algunos se habían relacionado previamente con dermatitis alérgica de contacto, aunque su mera presencia en una compresa no significa que el producto sea tóxico ni que vaya a producir una reacción.
¿Qué significa realmente «cotton-like»?
Muchas compresas se comercializan con expresiones como cotton-like, cotton touch o «tacto algodón» porque la superficie resulta más suave que la de algunos modelos antiguos.
Sin embargo, cotton-like no significa necesariamente que esté fabricada con algodón. Significa, literalmente, «parecido al algodón».
La capa que toca la piel puede estar formada por fibras sintéticas no tejidas diseñadas para ofrecer suavidad y permitir que el líquido pase rápidamente hacia las capas interiores. Por tanto, si una mujer quiere específicamente algodón, conviene comprobar la composición facilitada por el fabricante en lugar de guiarse únicamente por el aspecto o por la denominación comercial.
Una superficie sintética puede ser perfectamente bien tolerada. Pero una mujer con tendencia a irritaciones puede comprobar que determinados materiales, perfumes o acabados le resultan menos cómodos que otros.
Las nuevas compresas que parecen de goma o espuma
También existen compresas extremadamente finas cuyo interior resulta más flexible, elástico o incluso parecido a una pequeña lámina de espuma. Esa sensación puede recordar al látex, pero no significa necesariamente que contengan látex.
Algunos diseños actuales emplean estructuras sintéticas muy ligeras o una elevada proporción de polímeros absorbentes para conseguir gran capacidad de absorción con mucho menos grosor que las antiguas compresas de celulosa.
Entre estos materiales pueden encontrarse distintos tipos de polímeros, muchos de ellos procedentes de la industria petroquímica. Es perfectamente comprensible que una mujer prefiera reducir el contacto con este tipo de materiales o, especialmente, disminuir la cantidad de residuos que generan.
Sin embargo, desde el punto de vista sanitario conviene separar dos cuestiones: que un material proceda del petróleo no demuestra por sí mismo que sea perjudicial para la salud. Lo relevante es qué sustancia concreta se utiliza, cómo está formulada, durante cuánto tiempo entra en contacto con el cuerpo y qué evidencia existe sobre su seguridad.
Compresas y tampones, humedad, roce y dermatitis vulvar
La zona vulvar puede irritarse por una combinación de humedad, calor, fricción y contacto prolongado. Por eso algunas mujeres observan que el picor o el escozor aparecen durante la menstruación y desaparecen cuando dejan de utilizar una determinada compresa o cambian de modelo.
También existen casos documentados de dermatitis alérgica de contacto relacionada con componentes de las compresas. Entre ellos se encuentran determinados acrilatos utilizados en algunos adhesivos.
En 2026 se publicó además un estudio específico sobre posibles alérgenos presentes en productos de higiene femenina. Los investigadores identificaron numerosos compuestos diferentes en compresas y protectores diarios, varios de ellos previamente relacionados con dermatitis alérgica genital.
Esto no significa que las compresas provoquen alergia de manera habitual. Significa que, ante síntomas repetidos, conviene considerar también el producto menstrual como una posible causa.
Si aparece picor intenso, quemazón, inflamación o lesiones que coinciden repetidamente con el uso de una determinada compresa, puede ser conveniente dejar de utilizarla y consultar. No siempre se tratará de una alergia: también pueden existir irritación mecánica, dermatitis, infecciones u otros problemas vulvares.
¿Es mejor elegir compresas sin perfume?
Si una mujer tolera bien su producto habitual, no existe motivo para asumir que le esté perjudicando. Pero cuando hay piel sensible, tendencia al picor o episodios recurrentes de irritación, simplificar el producto puede ser una buena estrategia.
Puede resultar útil buscar compresas:
- sin perfume ni sistemas desodorantes;
- con una composición lo más sencilla posible;
- que no produzcan una sensación excesiva de humedad o calor;
- con una superficie que resulte cómoda y no produzca rozaduras;
- y cambiarlas con suficiente frecuencia.
Las palabras «natural», «ecológica» u «orgánica» tampoco garantizan que una piel sensible vaya a tolerar necesariamente mejor el producto. Si se desea algodón, conviene comprobar que el fabricante indique realmente su presencia y no solamente expresiones como cotton-like.
¿Qué ocurre con los tampones?
Los tampones evitan parte del roce externo de las compresas, pero son productos de uso intravaginal y requieren unas precauciones diferentes.
No es correcto afirmar, como se hizo durante años en algunos contenidos divulgativos, que los tampones provoquen habitualmente hongos o infecciones simplemente porque la sangre menstrual permanece unas horas en su interior.
Lo que sí está establecido es la asociación, poco frecuente pero potencialmente grave, entre el uso de tampones y el síndrome de shock tóxico.
La Food and Drug Administration (FDA) recomienda cambiar cada tampón entre 4 y 8 horas, no utilizarlo durante más de ocho horas seguidas y emplear el nivel de absorción más bajo que resulte suficiente.
También recomienda suspender su utilización y consultar si aparecen dolor, molestias importantes, fiebre, secreción inusual u otros síntomas inesperados.
Entonces, ¿son perjudiciales las compresas y tampones?
No puede responderse simplemente que sí.
Los productos menstruales comercializados están diseñados específicamente para este uso y millones de mujeres utilizan compresas y tampones sin presentar problemas. La evidencia disponible no permite afirmar que las compresas convencionales sean perjudiciales para todas las mujeres simplemente por contener celulosa o polímeros sintéticos.
Pero tampoco debemos convertir esa conclusión en el extremo contrario. Las compresas pueden contener numerosos materiales, algunos derivados del petróleo, además de adhesivos y otros componentes. Generan asimismo una cantidad considerable de residuos y, en determinadas mujeres, pueden favorecer irritación o dermatitis de contacto.
Por eso resulta mucho más útil conocer su composición y poder elegir que clasificar todos los productos menstruales desechables como buenos o malos.
La copa menstrual: una alternativa reutilizable
Para una mujer que desea reducir residuos y evitar el contacto continuado con compresas, adhesivos, perfumes y materiales absorbentes desechables, la copa menstrual puede ser una alternativa especialmente interesante.
Las copas de buena calidad fabricadas con silicona de grado médico son reutilizables y, a diferencia de tampones y compresas, no absorben el flujo menstrual: lo recogen. Tampoco necesitan perfumes, adhesivos ni polímeros superabsorbentes.
Una revisión sistemática publicada en The Lancet Public Health encontró que las copas menstruales constituyen una opción generalmente segura, aunque también se han descrito acontecimientos adversos poco frecuentes. Puede consultarse el estudio en PubMed.
Eso no significa que sean perfectas para todas las mujeres. Puede haber dificultades de colocación, molestias o situaciones particulares en las que convenga extremar las precauciones, especialmente cuando se utiliza un DIU. Estas cuestiones las explicamos con detalle en nuestro artículo sobre copas menstruales.
Para algunas mujeres la compresa seguirá siendo la opción más cómoda. Otras preferirán tampones, ropa menstrual o una combinación de sistemas. Y otras elegirán una copa de silicona de grado médico porque permite utilizar durante años un mismo dispositivo en lugar de desechar productos absorbentes varias veces al día.
No existe un producto menstrual perfecto para todo el mundo. Pero saber de qué está hecho aquello que utilizamos cada mes permite elegir con bastante más criterio que limitarse a lo que aparece en la parte delantera del envase.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Menstrual Product Options, Facts, and Safe Use. Actualización de julio de 2026.
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Información sobre los tampones y cómo usarlos con seguridad.
- Shams RB et al. Potential Allergens in Feminine Hygiene Products. Dermatitis. 2026.
- Berghi ON et al. Allergic Contact Dermatitis to Acrylates: A Case Report. 2024.
- van Eijk AM et al. Menstrual cup use, leakage, acceptability, safety, and availability: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Public Health. 2019.
Última revisión: septiembre de 2026.
Contenido revisado con fines divulgativos. Este artículo no sustituye el diagnóstico, tratamiento ni las recomendaciones individualizadas de un profesional sanitario.
Acerca de Beatriz
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.


donde comprar?
hola me gustaria saber donde comprarlas y si es online si me pueden dar el nombre de la pagina y del producto …por favor si me podeis decir a mi correo ..gracias
Vendo Copas Menstruales
Hola, me llamo Libertad y doy fe de que las Copas Menstruales son la mejor elección. Pueden durante hasta 10 años y sólo cuestan 27 euros por lo que amortizas la inversión en 4 meses.
Tamm
Prefiero los tampones a las compresas, son mucho más cómodos. Y la marca de Tampax Pearl es muy buena. Suave como la seda. Me encanta.
Copa
Desde que tengo la regla he usado casi siempre tampones, las pocas veces que he utilizado compresas no me han gustado. Son más incómodas, pese a que las fabrican cada vez más finas. En verano una compresa es muy pegajosa.
Y últimamente uso la copa vaginal, es una maravilla. La esterilizas unos cinco minutos antes de usarla, y te la pones ocho horas seguidas.
Las copas menstruales son el mejor invento. Yo tengo una desde hace unos meses que busqué información, porque lo leí ne un foro. la compré en una tienda online. Al principio parece algo raro, pero cuando te acostumbras, ya no quieres nunca más una compresa ni un tampón. Es fantástica. Me meto en la piscina sin el miedo de que salga chorreando y como no se meten tan alto como los tampones, resulta que no molestan en absoluto. Me cambio por la mañana y por la noche y suele ser suficiente.
Las aconsejo de todas maneras.
Besos a todas….