L&S.- Conocer las fases de la menstruación permite entender que el ciclo menstrual es mucho más que los días de sangrado. Es una sucesión de cambios hormonales y físicos que prepara cada mes al organismo femenino para una posible gestación y que afecta principalmente a los ovarios y al útero.
Conocer las fases de la menstruación ayuda a entender por qué a lo largo del mes pueden cambiar el flujo vaginal, la temperatura corporal, la sensación de energía, la sensibilidad mamaria o incluso algunos síntomas físicos y emocionales.
El ciclo comienza el primer día de la regla y termina el día anterior al inicio de la siguiente. Aunque durante mucho tiempo se ha utilizado como referencia un ciclo de 28 días, la duración puede variar de una mujer a otra y también a lo largo de la vida.
Fases de la menstruación: por qué es útil conocerlas
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Porque permite comprender mejor qué está ocurriendo en el organismo en cada momento del ciclo.
También ayuda a interpretar conceptos como estrógenos, progesterona, ovulación, endometrio o fertilidad, que a menudo aparecen en consultas médicas, análisis o información sobre salud femenina.
El ciclo menstrual está regulado por la interacción de distintas hormonas y puede dividirse, desde el punto de vista de los ovarios, en fase folicular, ovulación y fase lútea.
Fases de la menstruación: qué ocurre en cada una
1. La menstruación y el comienzo de la fase folicular
El primer día del sangrado menstrual se considera también el día 1 del nuevo ciclo.
Si no se ha producido un embarazo, los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen. Como consecuencia, la capa superficial del endometrio, el tejido que recubre el interior del útero, se desprende y aparece el sangrado menstrual.
Al mismo tiempo comienza ya la fase folicular del siguiente ciclo.
Esta etapa se repite desde la primera menstruación, llamada menarquia, hasta la menopausia, con las interrupciones y cambios propios del embarazo y otras circunstancias.
2. Fase folicular: el ovario prepara un óvulo
La fase folicular comienza el primer día de la menstruación y termina cuando se produce la ovulación.
Durante esta etapa, una hormona llamada FSH estimula el desarrollo de varios folículos en los ovarios. Cada folículo contiene un ovocito inmaduro.
Normalmente uno de ellos termina convirtiéndose en el folículo dominante y continúa creciendo hasta estar preparado para liberar el ovocito.
Este folículo maduro se conoce tradicionalmente como folículo de Graaf.
A medida que el folículo crece aumenta también la producción de estrógenos. Estos contribuyen a que el endometrio vuelva a engrosarse después de la menstruación, preparándolo para una posible implantación.
La fase folicular es la parte del ciclo que más puede variar en duración. Por eso, cuando un ciclo es más corto o más largo de lo habitual, muchas veces la diferencia se encuentra precisamente aquí.
3. Ovulación: el momento en que se libera el ovocito
Cuando los niveles hormonales alcanzan determinadas condiciones se produce un aumento brusco de la hormona LH.
Este cambio provoca la ruptura del folículo dominante y la liberación del ovocito: es la ovulación.
El ovocito entra en una de las trompas de Falopio. Si allí encuentra espermatozoides y se produce la fecundación, podrá comenzar el proceso que eventualmente conduzca a un embarazo.
La ovulación no tiene por qué producirse siempre en el famoso “día 14”. Depende de la duración del ciclo y suele ocurrir aproximadamente unos 14 días antes de la siguiente menstruación.
4. Fase lútea: el organismo espera
Después de la ovulación comienza la fase lútea.
El folículo que acaba de liberar el ovocito se transforma en una estructura llamada cuerpo lúteo. Su función principal es producir progesterona.
La progesterona ayuda a transformar y mantener el endometrio para que pueda recibir un posible embrión.
Durante esta fase el revestimiento uterino se vuelve más adecuado para una eventual implantación y aumenta su actividad secretora y vascular.
La fase lútea suele ser más estable que la folicular y dura aproximadamente 14 días en muchos ciclos.
Fases de la menstruación: qué ocurre si no hay fecundación
Si no se produce un embarazo, el cuerpo lúteo comienza a desaparecer y descienden los niveles de progesterona y estrógenos.
Sin ese estímulo hormonal, la parte superficial del endometrio deja de mantenerse y termina desprendiéndose.
El resultado es una nueva menstruación.
Y con ella comienza de nuevo otro ciclo.
¿Qué ocurre si hay embarazo?
Si se produce fecundación e implantación, el organismo comienza a producir una hormona llamada hCG, la misma que detectan las pruebas de embarazo.
Esta hormona mantiene inicialmente el cuerpo lúteo y permite que siga produciendo progesterona mientras el embarazo comienza a desarrollarse.
Las fases del ovario y las del útero no reciben el mismo nombre
Esta distinción puede producir bastante confusión.
Cuando hablamos de los ovarios, solemos distinguir:
- Fase folicular.
- Ovulación.
- Fase lútea.
Cuando hablamos de lo que sucede en el endometrio, se utilizan otros nombres:
- Fase menstrual: se desprende el endometrio y aparece la regla.
- Fase proliferativa: los estrógenos ayudan a reconstruir y engrosar el endometrio.
- Fase secretora: la progesterona prepara el endometrio para una posible implantación.
Son dos maneras distintas de describir el mismo ciclo desde órganos diferentes.
Fases de la menstruación: cuánto dura normalmente el ciclo menstrual
El conocido ciclo de 28 días es solo una referencia.
En mujeres adultas, los ciclos normales pueden tener una duración aproximada de 24 a 38 días. Además, suelen ser más variables durante los primeros años después de la menarquia y cuando se aproxima la menopausia.
La menstruación propiamente dicha suele durar varios días y también puede variar de una mujer a otra.
No todos los meses tienen que ser idénticos
Las fases de la menstruación y la duración del ciclo pueden verse influidas por numerosos factores. Estrés, cambios importantes de peso, ejercicio intenso, enfermedades, determinados medicamentos y distintas etapas de la vida pueden modificarlo.
Por eso una variación ocasional no significa necesariamente que exista un problema.
Sin embargo, los cambios persistentes, el sangrado muy abundante, el dolor intenso, la ausencia prolongada de menstruación o cualquier alteración que resulte preocupante deben valorarse con un profesional sanitario.
Fuentes y referencias
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) — The Menstrual Cycle.
- Manual Merck — Menstrual Cycle.
- NCBI Bookshelf — Physiology, Female Reproduction.
Información de carácter divulgativo. No sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario.


Fase lútea
Por fin sé qué es la fase lútea. Gracias!